La Oficina de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa no aprueba que los países emitan “pasaportes de inmunidad” para la personas que ya se han recuperado de COVID-19, pero ha avanzado que está investigando las posibilidades de utilizar “certificados de vacunación electrónica”
Estas “tarjetas amarillas” constituyen un sistema digital con el que poder comprobar y hacer un seguimiento interactivo de los datos médicos de un paciente, por lo que suponen una ayuda fácil y eficaz para identificar a las personas que hayan recibido la nueva vacuna de la Covid-19.
Los certificados digitales podrán ser utilizados como garantía a la hora de realizar viajes, ya que indicarán que el viajero se ha vacunado contra la enfermedad y no supone un riesgo para el resto de viajeros o ciudadanos del país de destino.
Por otra parte, el director regional de la OMS en Europa, Hans Henri P. Kluge, ha avanzado que la próxima semana tendrá lugar una reunión con los ministros de Salud de los 53 Estados miembro para estudiar la efectividad de las medidas en las escuelas en el contexto de la pandemia. “Para reducir la transmisión en las escuelas, hay que reducir la transmisión en las comunidades”, ha comentado la Oficial Superior de Emergencias de la OMS, Catherine Smallwood, durante su intervención en la rueda de prensa.
La vacuna no es el fin de la pandemia
Las vacunas son una parte importante de la batalla contra el COVID-19, pero no acabarán por sí solas con la pandemia, dijo ayer Mike Ryan, el principal experto en emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Estamos viendo surgir datos de que la protección puede no ser de por vida y, por lo tanto, puede haber reinfecciones”, advirtió el funcionario del organismo. “Las vacunas no equivalen a cero COVID”, sostuvo y agregó: “No todo el mundo tendrá acceso a las vacunas a principios del año que viene”.
En la misma línea se había expresado el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien advirtió que las repercusiones sociales y económicas del COVID-19 “son enormes y van en aumento”, por lo que sería ingenuo creer que una vacuna pueda revertir los daños causados por la pandemia, que durarán años o incluso décadas. “A casi un año del inicio de la pandemia, enfrentamos una tragedia humana, así como una emergencia de salud pública, humanitaria y de desarrollo”, señaló Guterres. Fuente: Infobae.com.ar
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