Las inquietudes sexuales que más se preguntan en Google

A todos nos pasa y nos pasó y la mayoría se guardó sus dudas, inquietudes o preocupaciones en lo más profundo de su cabeza. Hay problemas o cuestiones que no nos atrevemos a compartirlas con nadie, ni siquiera con los más íntimos, y que hoy Internet conoce como nunca nadie.
Basta teclear aquello que nos quita el sueño para encontrar alguna respuesta o explicación y calmar un poco la ansiedad.


El problema es que aquello que creíamos un secreto absoluto no lo es: o al menos no lo es al cien por ciento, porque Google se guarda toda esa información y hoy es uno de los mejores sistemas para conocer lo que preocupa a la humanidad en materia de sexo.

Seth Stephens-Davidowitz acaba de lanzar una interesante investigación sobre el tema en su libro “Everybody Lies. Big data, new data and what the Internet can tell us about who we really are” (Todo el mundo miente. Big data, new data y todo lo que Internet puede contarnos sobre lo que realmente somos).

Seth tiene un bachelor of arts ( 3 años de estudios) en filosofía, en la Universidad de Stanford (California), y es doctor en económicas por Harvard. El propósito de su libro es descubrir los verdaderos comportamientos de los norteamericanos en temas escabrosos, en los que la gente es más propensa a ocultar la verdad, como el racismo, los abortos clandestinos, la depresión, ansiedad, el abuso infantil, el sexo y más.

“La mayoría de los estudios que he hecho en Google hicieron que mis opiniones sobre el mundo vayan a peor. Mucha gente es racista o sexista, muchos niños sufren abusos. Pero lo que he visto en el big data sobre sexo me ha hecho sentir mejor. En previos estudios en la red siempre me había encontrado con los vicios humanos escondidos, pero esta vez me he topado con nuestras inseguridades más secretas. Y hombres y mujeres comparten esta confusión. Google también da legítimas razones para preocuparnos menos, porque la mayor parte de nuestros miedos sobre cómo nuestros compañeros sexuales nos perciben están injustificados. Solos frente a un ordenador, sin intención de mentir, nos mostramos poco superficiales y capaces de perdonar. De hecho, estamos tan ocupados juzgando nuestros propios cuerpos que nos queda poca energía para juzgar a los demás. Tal vez si nos preocupáramos menos, podríamos tener algo más de sexo”.

Los resultados del capítulo sexual de este libro nos llevan a pensar que ambos sexos habitan en galaxias diferentes. Al menos hay claras opiniones enfrentadas en cuanto a tamaños y tiempos. El órgano del cuerpo más buscado en Google es el pene, por encima del corazón, los pulmones, los músculos, el hígado o el cerebro.

Por el contrario, las mujeres no parecen tan interesadas en las medidas del pene, ya que por cada consulta que una hace sobre el miembro de su compañero hay 170 de los hombres que se interesan por el suyo propio.

Además, el 40% de las búsquedas de las chicas sobre el pene están relacionadas con las palabras “penes demasiado grandes”, e “irritación”, “sangrado” y “dolor durante el sexo” son consultas frecuentes relacionadas con la talla del órgano sexual masculino.

La segunda cuestión sexual más buscada entre los hombres, después de las medidas del falo, es “cómo hacer que el sexo dure más”. Las mujeres no tienen el mismo interés, para nada. La mayor parte de las cuestiones consultadas a Google sobre el órgano sexual femenino están relacionadas con la salud e higiene.
A su vez, las palabras clave más frecuentes en el buscador en personas con pareja son ‘matrimonio sin sexo’ o ‘relación sin sexo’: las mujeres superan a los hombres en plantearle este problema a la red. Fuente: http://buenavibra.es

No hay comentarios: