Esa cualidad de formar otras células es la que ha llevado a la comunidad científica a ver grandes posibilidades en el uso de células madre para tratar enfermedades progresivas como el Parkinson y el Alzheimer y esclerosis, y otras como diabetes, artritis o enfermedades coronarias.
“El elemento común en Parkinson, Alzheimer y esclerosis es que son enfermedades degenerativas donde se van perdiendo neuronas. El racional detrás de esto es poder reemplazar esas neuronas. Es un tratamiento regenerativo. No están curando la neurona que se está degenerando sino que estás tratando de introducir células que se conviertan en neuronas y que tomen esa función. De esa manera, teóricamente, no permites que eso siga avanzado y quizás permites que mejore”, explicó Carlos Luciano, director de la sección de neurología de la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.
“Lo vemos como una posibilidad bien grande de traer una línea de tratamiento distinto a lo que hemos usado en este momento, que son farmacológicos, reemplazo de órganos y de tejidos”, agregó.
Esas células madre se pueden conseguir en la médula ósea, la grasa, la sangre y otros órganos del ser humano. Igualmente, se pueden encontrar células madre más inmaduras en un embrión o en la sangre del cordón umbilical de un recién nacido. Por eso, cientos de padres optan por preservar, al momento del nacimiento, el cordón umbilical de sus hijos como medida cautelar ante la posibilidad de que desarrollen eventualmente una enfermedad que pueda ser tratada o curada con las células madre de ese tejido.
La mayoría de las posibles aplicaciones de células madre, no obstante, todavía se mantienen bajo investigación. Actualmente, se usan para hacer trasplantes de médula ósea o de sangre de cordón. También se usan para tratar enfermedades de la sangre o para reparar el sistema sanguíneo después de tratamientos contra cánceres específicos. Las células madre pueden reemplazar células de distintos tejidos y no solamente de aquel de donde son extraídas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario