Estas son las normas de Meehan sobre lo que no se debe hacer para ser un profesional en bares.
1. Preguntar al bartender qué hay de bueno - En cualquier bar serio, el trabajo del bartender es prepararle un trago según sus preferencias, no las de él. La mayoría responderá: “¿Qué le gustaría tomar?” Es su oportunidad para darle una pista con la que trabajar.
2. Seguir una dieta que no admite productos con azúcar agregada - Así funcionan las cosas cuando un profesional mezcla una bebida: todo coctel que incluya cítricos o un ingrediente ácido, necesita un endulzante que lo equilibre. Si no quiere azúcar en su coctel, diga: “los tragos me gustan bien secos”.
3. Usar su licor preferido - Si usted prefiere un Martini con Beefeater o un Manhattan con Wild Turkey, no tiene más que pedirlo. Pero los cócteles “de la casa” creados por el personal del bar son otra cuestión. El bartender eligió específicamente el gin, el ron, el mezcal, etc. para su creación. Pedirle que lo reemplace por su bebida preferida puede arruinar el trago.
4. Devolver tragos medio vacíos - Usted tiene todo el derecho a disfrutar de su coctel de $15. Si este presenta alguna falla que arruine su experiencia, debería pedir que se lo reemplacen. Pero hay un momento y un modo adecuados de hacerlo: apenas haya probado el trago y haciendo contacto visual con el camarero o bartender cuando están cerca, no gritando desde lejos para llamar su atención.
5. Despreciar a quien lo atiende - Nada es más humillante para quienes se enorgullecen de su trabajo que suponer que no conocen el producto con el que trabajan. Si tiene una pregunta técnica, primero pregúntele a la persona que lo atiende.
6. Dejar una propina de $1 por copa - La propina es una cuestión personal, pero el esfuerzo que requieren los jugos, jarabes, infusiones y la preparación de su trago de $15 vale mucho más que la botella de Stella que alguien abrió en su bar local. La mayoría de los clientes dejan una propina del 20% por los cocteles especiales.
7. Sentir culpa al pedir un cóctel - Si quiere tomar una bebida alcohólica pero no ve nada que le guste en el menú, no se sienta mal al pedir un clásico que no esté en él, como un Negroni o un Daiquiri o un Manhattan. El bartender está allí para darle lo que desea.
8. Quedarse más tiempo de lo debido - En especial en las ciudades de altos alquilerescomo Nueva York o Londres, su asiento en un bar o restaurante popular tiene altos costos generales. Los operadores le agradecerán que lo trate de ese modo, lo que usted puede demostrar comiendo y bebiendo mientras lo ocupa y dejándolo libre 20 minutos después de terminar su bebida.
9. Ser un tipo molesto - Si se pregunta si ha bebido demasiado, probablemente lo haya hecho. Muchos estados hacen legalmente responsables al bar y al bartender por la seguridad de sus clientes después que salen del bar. Si percibe que le van a pedir que se retire, evite una pelea que no va a ganar.
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