Browning aseguró durante la audiencia que ambos tenían un acuerdo verbal para dividir por igual en caso de ganar cualquier lotería, mientras que su exnovia negó la afirmación.
El jurado, sin embargo, consideró que la mujer había roto el acuerdo verbal.
Entre tanto, hasta ayer había plazo para reclamar en California un premio de 63 millones de dólares de un ganador de la lotería regional que finalmente nunca apareció.