Los números favorecidos habían sido 46-1-33-30-16 y 24, y el ganador obtendría 63 millones de dólares.
Al no presentarse, la suma sorteada se convirtió en el mayor premio no reclamado concedido por California Lottery, que hasta ahora era de 28.5 millones de dólares en 2013.
Según indicaron las autoridades de la lotería, el dinero se utilizará para apoyar escuelas públicas en el Estado.
Una persona llamada Brandy Milliner inició una demanda en los tribunales de Los Ángeles porque asegura que posee el boleto ganador, sin embargo California Lottery no aceptó el documento por estar en mal estado.
El supuesto ganador afirmó que recibió una carta de la Lotería de California para felicitarlo, pero luego, en otro correo, se le indicó que debido a que el boleto está "muy dañado" no podía ser declarado como uno de los premiados.
Lo ocurrido con SuperLotto Plus podría repetirse con el reciente sorteo de Powerball, ya que uno de los boletos ganadores de 518 millones de dólares fue comprado en un 7-Eleven en Chino Hills, en el sur de California, pero el afortunado no se ha presentado para hacerse con su premio.