"Estos cambios ocurren incluso a partir de la segunda o de la tercera década de vida. Pero esto, que podría ser erróneamente interpretado como algo negativo, viene a acompañado de buenas noticias. A medida que envejecemos, ganamos experiencia y conocimiento que compensan, en cierta manera, la pérdida en la memoria o en el procesamiento mental", dijo el experto.
Diversos estudios compararon el rendimiento intelectual de personas mayores con jóvenes universitarios. Y aunque las personas mayores resultaron "las más lentas" en las tareas cognitivas, la eficacia resultó ser la misma.
Dijo Manes: "El cerebro se desarrolla y genera cambios durante toda la vida. Hoy sabemos que existe regeneración de neuronas en algunas partes del cerebro adulto. Una de esas partes es el hipocampo, un área crítica para la consolidación de la memoria humana".
Tal es así que estas nuevas conexiones permiten y dan lugar a nuevos aprendizajes que ocurren hasta el último día de vida.
"Por eso, estar activo tanto intelectual como socialmente es clave para la protección eficaz de nuestro cerebro", aseguró Manes.
Fuente: http://www.infobae.com