Por:Ileana Delgado Castro/gfrmedia.com
Los juguetes tienen un rol muy importante en el desarrollo de los niños.
Pero se deben tomar medidas para evitar situaciones peligrosas.
La llegada de la Navidad y Año Nuevo es una época de mucha
ilusión en la que, generalmente, padres, tíos y abuelos quieren
consentir y agradar a los más pequeños de la familia con sus juguetes
preferidos.
Y eso está muy bien, ya que éste -si es el adecuado
para su edad- tiene un rol muy importante en el desarrollo del niño. De
hecho, un buen juguete es decisivo en la formación de los conceptos,
aptitudes, expectativas y socialización en los niños. Además de
estimular su imaginación.
“Los juguetes son recursos importantes
para el desarrollo de las destreza físicas, mentales y sociales de la
comunidad infantil pero, para que cumplan con este rol, es importante la
adecuada selección de los mismos”, señala la pediatra y directora de
Emergencias Médicas Pediátricas, Milagros Martín de Pumarejo, tras
destacar que no se puede privar a los pequeños de ese entretenimiento.
Pero subraya que los adultos deben prever posibles riesgos, cuando de
regalar juguetes se trata.
De ahí la importancia de que en esta
época no te dejes llevar por la influencia de los anuncios o que
los pedidos de los niños te hagan olvidar su seguridad.
Sobre todo, porque todos los años para esta época, las
autoridades médicas esperan un aumento en el número de niños con
lesiones y traumas, así como con quemaduras por el uso de fuegos
artificiales.
Y aunque en las salas de emergencias no hay
estadísticas actualizadas de las lesiones que sufren los niños en esta
época, Martín asegura que son bastante comunes las que se relacionan a
juguetes. Desde un peligroso atragantamiento con algún objeto pequeño
de un juguete, hasta contusiones serias y sangrado debido a caídas de
bicicletas o de un equipo motorizado.
De hecho, el Departamento de
Pediatría del Recinto de Ciencias Médicas (RCM), dio a conocer
recientemente una lista de los daños que pueden causar ciertos juguetes
considerados peligrosos, la cual se basa en cinco categorías: peligro
de ahogamiento (atragantamiento) y juguetes que tengan imanes;
exposición a plomo y químicos tóxicos; peligro de perder la audición y
pirotecnia; vídeo juegos y tecnología moderna; bicicletas y deportes
extremos.
En ese sentido, la pediatra comenta que hay historias de
terror y de dolor porque en un segundo un bebé puede tragarse algo o
un niño caerse de una bicicleta o scooter motorizada y, por no tener la
protección adecuada, sufrir un sangrado interno o hasta muerte cerebral.
Así de serio puede ser una situación de este tipo.
“Un nene que corre en la bicicleta sin la protección adecuada y
tiene trauma serio en la cabeza debido a una caída; eso no es un
accidente. Eso se puede prevenir comprándole el equipo de protección
necesario. Lo mismo pasa con un niño que se atraganta con un juguete
pequeño que no es adecuado para su edad”, advierte Martín, mientras
subraya el interés de los profesionales de salud en que estas
situaciones no lleguen a pasar.
“Muchas veces un niño se atraganta
con algo y la madre lo puede sacar con los dedos. Pero también se
corre el riesgo de que en vez de sacar el objeto, lo empuje más y eso es
algo muy serio porque el niño se puede quedar sin oxígeno”, agrega
Martín, mientras insiste en la importancia de llevar el mensaje de
prevención.
Niño pequeño, juguete grande
Esa es la máxima que todo padre o adulto que quiera regalar un juguete a un niño en esta temporada debe seguir.
En
ese sentido, la doctora Martín enfatiza que todas las piezas de un
juguete deben ser más grande que la boca de un niño pequeño. “Como
referencia puede tomar el diámetro del cilindro del cartón del papel
higiénico”.
Es lo que también recomienda la pediatra Camille
Casasnovas, del Centro Pediátrico de Country Club, quien recuerda
especial cuidado cuando en la familia hay un niño o niña de cinco o seis
años y otro de dos o tres.
“A veces se compra un juguete que es
adecuado para la edad de uno de los niños, pero el más pequeño lo puede
coger y atragantarse”, señala la pediatra.
De la misma forma,
advierte sobre los accidentes con Four Tracks o vehículos todoterreno,
motoras, patinetas, Scooter, carros de juguetes o Go Kars, entre otros.
“Si tiene motor el riesgo en los menores de edad aumenta. Ningún menor
debe utilizar nada con motor”, recomienda Casasnovas.
Sin embargo,
el que no tenga motor tampoco exime a los menores de caídas, golpes y
traumas, por lo que también hay que estar muy atentos. Por eso
Casasnovas aconseja que si, por ejemplo, le vas a regalar una bicicleta
o unas patinetas , te pongas de acuerdo con los demás familiares y
dividan los costos para que le regalen también todo el equipo necesario
para su protección. Entre ellos, casco, muñequeras, coderas y
rodilleras.
Pero también se llama la atención hacia la tendencia
de regalar aparatos y juegos electrónicos, aparatos que están
relacionados con una vida sedentaria y obesidad en niños y jóvenes.
Por
eso, tanto Casasnovas como Martín enfatizan en la importancia de que,
si los vas a regalar, que sean educativos, que no inciten a la
violencia y que siempre estén bajo la supervisión de los padres.
Por otro lado, tampoco se puede olvidar que ningún producto de
pirotecnia es seguro. La recomendación es que NO compren estos artículos
porque pueden causar lesiones en los ojos, la cara y las manos de los
niños. En ese sentido, ambas doctoras enfatizan que no se debe permitir
que los niños pequeños jueguen con fuegos artificiales, incluyendo las
estrellitas.
También es importante evitar puntas afiladas en
juguetes para niños menores de 8 años, y juguetes que produzcan ruidos
fuertes, como las pistolas y los juegos electrónicos ruidosos, ya que
pueden perjudicar permanentemente la audición del niño.
Riesgo de intoxicación
Otro
aspecto que se debe tener en cuenta al momento de comprar un juguete,
coinciden ambas pediatras, es identificar la posibilidad de que pueda
haber exposición a plomo y otros químicos tóxicos. Y aunque están de
acuerdo que el uso de plomo en pinturas está bastante regulado, existe
la posibilidad de que algunos juguetes, sobre todo si se traen de otros
países.
También llaman la atención sobre la intoxicación con
cadmio, uno de los metales que se utiliza en joyería de fantasía y que
puede ser tóxico a largo plazo.
“Tenemos que, como padres, estar
alerta y leer bien las etiquetas y el contenido de lo que tienen los
juguetes y si es para niños menores de tres años saber que todos, todo
se va para la boca”, resalta Martín.
De hecho, los Centros para
el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) indican
en su página (www.cdc.gov/) que los padres deben ser conscientes del
posible peligro relacionado con el plomo que tienen algunos juguetes,
incluyendo las joyas de juguetes.
“El plomo no se puede ver a
simple vista y tampoco se puede oler. Los niños pueden estar expuestos a
este elemento desde productos de consumo a través de la manipulación
normal. Generalmente, se meten a la boca juguetes y otros objetos, como
también los dedos que los han tocado, exponiéndose a la pintura a base
de plomo o al polvo de plomo”, explica la información, mientras se
destaca que los juguetes que han sido fabricados en otros países y luego
importados a los Estados Unidos o juguetes antiguos o coleccionables
que pasan de una generación a otra, generalmente contienen plomo, lo que
pone en riesgo a los niños.
Según explican, el plomo puede
utilizarse de dos maneras en la fabricación de juguetes. Por ejemplo,
puede estar presente en la pintura de los juguetes. Y aunque se destaca
que esto fue prohibido en las pinturas para hogares, en productos para
niños y en platos y utensilios de cocina en los Estados Unidos en 1978,
este se sigue utilizando en otros países. Por lo tanto, puede
encontrarse en los juguetes importados. Además, también puede estar
presente en juguetes fabricados en Estados Unidos antes de la
prohibición.
El plomo en los plásticos, aunque su uso está bien
regulado, no ha sido prohibido en los Estados Unidos, debido a que
este lo suaviza y estabiliza. Sin embargo, destaca el CDC, al exponer el
plástico a sustancias como la luz solar, el aire y los detergentes,
éste se rompe y puede formar polvo de plomo.
De la misma forma, un
estudio publicado por HealthyStuff.org, organización que pertenece al
Centro Ecológico de Michigan, demostró que aunque el plomo en los
juguetes ha disminuido, uno de cada tres juguetes tiene tóxicos
peligrosos como arsénico, mercurio, cadmio y PVC, entre otros.
De
hecho, se estima que aunque una pieza específica de un juguete puede
tener niveles altos de algún tóxico, para cumplir con la ley se mira el
juguete completo. Si la parte contaminada es un pequeño por ciento de la
totalidad del juguete, ese producto podría ser aprobado para la venta
aún teniendo tóxicos.
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