Por Liz Sandra Santiago /elnuevodia.com
Bajar de peso, lograr un estilo de vida más saludable o controlar una condición de salud son algunas de las razones más comunes por las que las personas buscan una dieta.
Y en esa materia, son cientos de planes nutricionales que prometen lograr la meta de bajar de peso, pero ¿cuáles son realmente efectivas o cuales pueden ser tan rigurosas que pongan en riesgo tu salud?
Recientemente, la publicación U.S. News & World Report’s reveló “Las mejores dietas para el 2012” de acuerdo con la calificación hecha por un panel de 22 médicos expertos en la materia.
Entre la lista se encuentran tres dietas que se han vuelto muy populares en los últimos meses: Ornish, Therapeutic Life Style Changes (TLC) y Dukan.
De estas tres, las primeras dos fueron catalogadas por los expertos como beneficiosas para la salud a pesar de promover un régimen alimentario estricto. La última, la popularizó la Kate Middleton, cuando la siguió semanas antes de su boda para bajar de peso, pero se considera peligrosa por el alto contenido de proteínas y el bajo consumo de frutas y vegetales.
La nutricionista dietista Doe lys Hernández señala que, en general, lo que se busca con un plan nutricional es que la persona logre cambiar su estilo de alimentarse de manera permanente. Esto se consigue con una dieta balanceada que incluye un alto consumo de frutas y vegetales y una ingesta baja en grasas saturadas.
Dieta Ornish para la hipertensión
Para los diabéticos se encuentra la Ornish, a la que también se le adjudican grandes beneficios en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
Según su creador, el cardiólogo Dean Ornish, disminuye el riesgo de enfermedades como diabetes, cáncer e hipertensión; ayuda a bajar de peso; y favorece el desbloqueo de las arterias y el mejoramiento de condiciones intestinales por el alto consumo en fibra.
Se trata de una dieta vegetariana con un bajo consumo de grasa -entre 15 y 25 gramos diarios- en la que se aumenta la ingesta de fibra a través de cereales integrales, legumbres, frutas y verduras.
“Una dieta vegetariana puede ser balanceada y, aunque no se recomienda para lo niños porque puede afectar el crecimiento, en los adultos no necesariamente es negativa. Si tienes beneficios de control de azúcar y mejora el funcionamiento cardiovasculares, puede ser beneficiosa si se complementa con suplemento vitamínicos y proteínas”, menciona Hernández.
En esta dieta solo se consume el plato de comida, obviando el plato de entrada y el postre.
Se debe disminuir el uso de aceites, azúcar, nueces, frutos secos y alimentos de alto contenido graso. Entre las desventajas que mencionan expertos figuran sus bajos requerimientos nutricionales. Además, por ser baja en proteínas puede ocasionar anemia.
“Hay que tener en cuenta que la proteína vegetal no es tan completa con la proteína animal, pero si ciertos alimentos de origen vegetal se consumen juntos hacen que la comida sea completa. Por ejemplo, en la dieta del puertorriqueño regularmente se incluye el arroz y las habichuelas, que son alimentos de origen vegetal que hacen que te brindan esa proteína necesaria”, explica Hernández.
Therapeutic Lifestyle Change (TLC) para el corazón
Es un régimen endosado por la Asociación Americana del Corazón en el que se reduce el nivel de colesterol en la sangre y como consecuencia se disminuye el riesgo de sufrir problemas del corazón.
Lo ideal es que menos del 7% de las calorías que se consumen diariamente provengan de grasas saturadas. La ingesta total de grasas debe estar entre un 25 a 35%. Promueve además reducir el número de calorías diarias a solo lo necesario para un peso saludable. Además, exhorta a que el consumo de sodio sea menor de 2,400 miligramos por día.
Bajo la dieta, se comen carnes, aves, pescados y mariscos bajos en grasa y algunos sustitutos de carne, como son los granos secos y el tofú.
“En general, la recomendación para mantener un estilo de vida saludable es bajar las grasas saturadas, que es toda la grasa que proviene de origen animal ”, comenta Hernández.
La TLC reduce la ingesta de yema de huevo a dos veces por semana. El resto de su consumo debe limitarse a solo la clara del huevo (no tiene colesterol).
Entre los lácteos, la leche, el yogur y el queso, se pueden ingerir entre dos y tres porciones al día, preferiblemente cuando son bajos en grasa. Se recomienda también comer entre tres y cinco porciones diarias de frutas y vegetales e incorporar una rutina de ejercicios.
Dukan, una dieta en cuatro fases
La dieta Dukan, ideada por el médico de familia Pierre Dukan se basa en cuatro etapas: ataque, crucero, consolidación y estabilización.
En la primera fase -que dura entre tres y siete días- solo se consumen alimentos altos en proteínas como aves, res, pescados, huevos y productos lácteos bajos en grasa. Se recomienda la ingesta de una cucharada de avena al día para evitar el estreñimiento.
En la segunda fase se añaden vegetales en días alternos. Mientras que en la tercera y cuarta fase se integran carbohidratos y frutas en pequeñas cantidades.
Una vez se completan las cuatro fases, se reserva un día a la semana para el consumo de proteínas. Es necesario el ejercicio diario.
Algunos expertos la comparan con la dieta Atkins, con la diferencia de que la Dukan limita el consumo de grasas.
Entre los detractores, están los que critican el hecho de que la ingesta de frutas y vegetales es limitada lo que no permite una nutrición balanceada. Dicen que el alto consumo de proteínas animales hace a la persona más propensa a sufrir de osteoporosis y cáncer.
Además, señalan que puede crear desequilibrios alimentarios por el exceso de calorías ingeridas y aumentar el riesgo de problemas renales y cardiovasculares. Otra falla que le adjudican es que su rigidez promueve a incumplir con la dieta lo que provoca un efecto yoyo o de rebote en la pérdida de peso.
“Hay dietas que prometen bajar muchas libras en poco tiempo y no promueven un cambio en la alimentación. La persona baja las libras rápido pero vuelve a subir una vez deja la dieta. Además, con este tipo de dietas pierdes masa muscular y agua”, concluye Hernández.
Cómo alimentarse bien
Debes hacer tres comidas completas y balanceadas.
Consume pescados y carnes blancas.
Haz tres meriendas saludables que contengan frutas y fibras.
Evita tomar jugos y refrescos.
Consume mucha agua para eliminar toxinas.
Elimina el consumo de alimentos fritos.
Opta por cortes de carne bajos en grasa, como el pernil de cerdo trasero asado y el sirloin.
Evita las carnes altas en grasas.
Elimina el consumo de mantequilla y manteca, fuentes de grasas saturadas.
Fuente: Doelys Hernández, nutricionista dietista
Y en esa materia, son cientos de planes nutricionales que prometen lograr la meta de bajar de peso, pero ¿cuáles son realmente efectivas o cuales pueden ser tan rigurosas que pongan en riesgo tu salud?
Recientemente, la publicación U.S. News & World Report’s reveló “Las mejores dietas para el 2012” de acuerdo con la calificación hecha por un panel de 22 médicos expertos en la materia.
Entre la lista se encuentran tres dietas que se han vuelto muy populares en los últimos meses: Ornish, Therapeutic Life Style Changes (TLC) y Dukan.
De estas tres, las primeras dos fueron catalogadas por los expertos como beneficiosas para la salud a pesar de promover un régimen alimentario estricto. La última, la popularizó la Kate Middleton, cuando la siguió semanas antes de su boda para bajar de peso, pero se considera peligrosa por el alto contenido de proteínas y el bajo consumo de frutas y vegetales.
La nutricionista dietista Doe lys Hernández señala que, en general, lo que se busca con un plan nutricional es que la persona logre cambiar su estilo de alimentarse de manera permanente. Esto se consigue con una dieta balanceada que incluye un alto consumo de frutas y vegetales y una ingesta baja en grasas saturadas.
Dieta Ornish para la hipertensión
Para los diabéticos se encuentra la Ornish, a la que también se le adjudican grandes beneficios en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
Según su creador, el cardiólogo Dean Ornish, disminuye el riesgo de enfermedades como diabetes, cáncer e hipertensión; ayuda a bajar de peso; y favorece el desbloqueo de las arterias y el mejoramiento de condiciones intestinales por el alto consumo en fibra.
Se trata de una dieta vegetariana con un bajo consumo de grasa -entre 15 y 25 gramos diarios- en la que se aumenta la ingesta de fibra a través de cereales integrales, legumbres, frutas y verduras.
“Una dieta vegetariana puede ser balanceada y, aunque no se recomienda para lo niños porque puede afectar el crecimiento, en los adultos no necesariamente es negativa. Si tienes beneficios de control de azúcar y mejora el funcionamiento cardiovasculares, puede ser beneficiosa si se complementa con suplemento vitamínicos y proteínas”, menciona Hernández.
En esta dieta solo se consume el plato de comida, obviando el plato de entrada y el postre.
Se debe disminuir el uso de aceites, azúcar, nueces, frutos secos y alimentos de alto contenido graso. Entre las desventajas que mencionan expertos figuran sus bajos requerimientos nutricionales. Además, por ser baja en proteínas puede ocasionar anemia.
“Hay que tener en cuenta que la proteína vegetal no es tan completa con la proteína animal, pero si ciertos alimentos de origen vegetal se consumen juntos hacen que la comida sea completa. Por ejemplo, en la dieta del puertorriqueño regularmente se incluye el arroz y las habichuelas, que son alimentos de origen vegetal que hacen que te brindan esa proteína necesaria”, explica Hernández.
Therapeutic Lifestyle Change (TLC) para el corazón
Es un régimen endosado por la Asociación Americana del Corazón en el que se reduce el nivel de colesterol en la sangre y como consecuencia se disminuye el riesgo de sufrir problemas del corazón.
Lo ideal es que menos del 7% de las calorías que se consumen diariamente provengan de grasas saturadas. La ingesta total de grasas debe estar entre un 25 a 35%. Promueve además reducir el número de calorías diarias a solo lo necesario para un peso saludable. Además, exhorta a que el consumo de sodio sea menor de 2,400 miligramos por día.
Bajo la dieta, se comen carnes, aves, pescados y mariscos bajos en grasa y algunos sustitutos de carne, como son los granos secos y el tofú.
“En general, la recomendación para mantener un estilo de vida saludable es bajar las grasas saturadas, que es toda la grasa que proviene de origen animal ”, comenta Hernández.
La TLC reduce la ingesta de yema de huevo a dos veces por semana. El resto de su consumo debe limitarse a solo la clara del huevo (no tiene colesterol).
Entre los lácteos, la leche, el yogur y el queso, se pueden ingerir entre dos y tres porciones al día, preferiblemente cuando son bajos en grasa. Se recomienda también comer entre tres y cinco porciones diarias de frutas y vegetales e incorporar una rutina de ejercicios.
Dukan, una dieta en cuatro fases
La dieta Dukan, ideada por el médico de familia Pierre Dukan se basa en cuatro etapas: ataque, crucero, consolidación y estabilización.
En la primera fase -que dura entre tres y siete días- solo se consumen alimentos altos en proteínas como aves, res, pescados, huevos y productos lácteos bajos en grasa. Se recomienda la ingesta de una cucharada de avena al día para evitar el estreñimiento.
En la segunda fase se añaden vegetales en días alternos. Mientras que en la tercera y cuarta fase se integran carbohidratos y frutas en pequeñas cantidades.
Una vez se completan las cuatro fases, se reserva un día a la semana para el consumo de proteínas. Es necesario el ejercicio diario.
Algunos expertos la comparan con la dieta Atkins, con la diferencia de que la Dukan limita el consumo de grasas.
Entre los detractores, están los que critican el hecho de que la ingesta de frutas y vegetales es limitada lo que no permite una nutrición balanceada. Dicen que el alto consumo de proteínas animales hace a la persona más propensa a sufrir de osteoporosis y cáncer.
Además, señalan que puede crear desequilibrios alimentarios por el exceso de calorías ingeridas y aumentar el riesgo de problemas renales y cardiovasculares. Otra falla que le adjudican es que su rigidez promueve a incumplir con la dieta lo que provoca un efecto yoyo o de rebote en la pérdida de peso.
“Hay dietas que prometen bajar muchas libras en poco tiempo y no promueven un cambio en la alimentación. La persona baja las libras rápido pero vuelve a subir una vez deja la dieta. Además, con este tipo de dietas pierdes masa muscular y agua”, concluye Hernández.
Cómo alimentarse bien
Debes hacer tres comidas completas y balanceadas.
Consume pescados y carnes blancas.
Haz tres meriendas saludables que contengan frutas y fibras.
Evita tomar jugos y refrescos.
Consume mucha agua para eliminar toxinas.
Elimina el consumo de alimentos fritos.
Opta por cortes de carne bajos en grasa, como el pernil de cerdo trasero asado y el sirloin.
Evita las carnes altas en grasas.
Elimina el consumo de mantequilla y manteca, fuentes de grasas saturadas.
Fuente: Doelys Hernández, nutricionista dietista
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