AT&T asegura que de absorber a T-Mobile el cliente saldrá ganando
Contrario a lo que sus detractores vaticinan, la fusión entre AT&T y T-Mobile debería traer mejores precios para el consumidor.
Con eso en mente Ray Flores, director de asuntos externos de AT&T y quien se encuentra destacado en Puerto Rico hace cinco meses, defendió la acción de la proveedora de fusionarse con T-Mobile.
“Está demostrado que cada vez que dos compañías se unen los precios bajan, y esto no lo decimos nosotros lo dice un estudio hecho por la CTIA (Asociación de la Industria de Comunicación Inalámbrica)”, expresó Flores en entrevista exclusiva con El Nuevo Día.José Juan Dávila, gerente general de AT&T en Puerto Rico, sostuvo que la baja en el costo de los servicios se daría principalmente gracias al aumento en capacidad que traería la unión, así como en las eficiencias operacionales.
Recientemente AT&T sometió un análisis ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por su siglas en inglés) enfocado precisamente en cómo la fusión reduciría los precios como resultado de las eficiencias que generaría la combinación de ambas redes.
La data sometida ante la FCC contiene información confidencial de ambas empresas, razón por la cual la entidad reglamentadora no la ha divulgado.
Mientras, los portavoces de AT&T dijeron que otra prueba de la reducción en precio que surgiría tras el junte se puede anticipar mirando los resultados experimentados por la industria durante los últimos 10 años, tras las fusiones importantes como Sprint con Nextel, Cingular con AT&T y la más reciente Verizon y Altel.
“Si no tienes capacidad te ves obligado a restringir la demanda y por consiguiente no puedes bajar precios”, reveló Dávila.
“Ahora mismo AT&T tiene la necesidad de más espectro para poder suplir la necesidad de demanda de dato por parte de sus clientes. En los últimos cuatro años el uso de data ha aumentado en un 8,000%”, detalló.
Estimados de AT&T indican que en los primeros 45 días del 2015, la empresa debe de haber manejado toda la data que se utilizó en el 2010.
“Estas tendencias de uso ponen una presión increíble en las redes. Realmente esto lo que supone es una revolución”, añadió.
Según el ejecutivo, la propia FCC ha dicho que, ya para el 2013 no habrá espectro suficiente para cubrir la demanda en el uso de datos. Ante esta realidad, es que AT&T ve la oportunidad de seguir creciendo a través de la adquisición de proveedora, propiedad de Deutsche Telekom.
Dávila sostuvo que la propia T-Mobile ha dicho públicamente que no se va a mover a LTE (Long Term Evolution), la tecnología que propone velocidades reales 4G, en Estados Unidos.
“Ellos no tienen un camino definido para LTE. Ellos tienen unas operaciones en Europa y ya han dicho que no van a hacer contribuciones significativas en Estados Unidos”, expresó.
Por ende, Dávila ve “grandes beneficios” en el proceso de consolidación de operaciones.
La oposición
Sin embargo, ante los ojos del Departamento de Justicia Federal, así como de la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones en la Isla, el junte de ambas empresas sería perjudicial para los consumidores.
A juicio del subsecretario del DJF, James Cole, la fusión -que impactaría a decenas de millones de personas en todo Estados Unidos- podría implicar precios más altos para los consumidores, menores opciones y productos de menor calidad para los servicios de telefonía inalámbrica.
Informes publicados indican que, de materializarse la fusión, más del 80% de los usuarios celulares en Estados Unidos quedarían en manos de sólo dos proveedoras, que en este caso serían Verizon y AT&T. Una situación que según las autoridades atentaría contra la ley federal antimonopolios.
A nivel local, el Departamento de Justicia en Puerto Rico también se unió al reclamo federal con la oposición a la fusión en un reclamo de “salvaguardar los beneficios que brinda un mercado competitivo a los consumidores puertorriqueños”.
“Tal y como está propuesta la transacción, la misma resultaría en una disminución sustancial de la competencia en el mercado geográfico relevante de servicios de telecomunicaciones móvil, tanto en Puerto Rico, como en el resto de la nación, sostuvo el propio titular de Justicia, Guillermo Somoza.
El informe público hecho por Justicia especifica que T-Mobile es la tercera compañía celular en Puerto Rico, en cuanto a cantidad de subscriptores, por lo que la adquisición de esta compañía por parte de AT&T, representaría la desaparición de una alternativa para los consumidores.
La posición oficial de Justicia se sumó a otros siete estados, que igual que Puerto Rico, se unieron a la demanda del Departamento de Justicia Federal, entre los que figuran Nueva York, Washington, California, Massachusetts, Ohio, Pennsylvania e Illinois.
Pero Flores indicó que a pesar de estas oposiciones, hay otros 11 estados que se han mostrado a favor de la unión de ambos colosos de las telecomunicaciones. Refutó, además, el tema de la falta de competencia, aclarando que tras la fusión el mercado local seguiría siendo uno altamente competitivo con cuatro competidores en el terreno de juego; AT&T, Claro, Sprint y Open Mobile.
Inversión multimillonaria
El ejecutivo de AT&T expresó que la fusión supondría una inversión de capital de $8,000 en la integración de las redes de ambas proveedoras, una generación de entre 55,000 a 96,000 empleos adicionales, entre directos e indirectos, así como un 97% de cobertura LTE en Estados Unidos, incluyendo Puerto Rico.
“En el caso específico de la Isla, esta expansión de cobertura significaría un aumento de un 20% en cobertura LTE”, dijo Dávila.
“No habrá pérdidas de empleos en los empleados de los centros de llamadas. Eso está confirmado. Incluso AT&T ya ha dicho que va a repatriar unos 5,000 empleos, de centros de llamadas, que actualmente están fuera de los Estados Unidos”, añadió.
Al tiempo que aseguró que el centro de llamadas que tiene AT&T en Puerto Rico y que emplea a unas 400 personas se mantendrá intacto, igual que los que opera T-Mobile en la Isla.
Al ser que AT&T es la única compañía de servicio inalámbrico en Estados Unidos que tiene unión de empleados, el ejecutivo detalló que, de aprobarse la fusión con T-Mobile, los empleados de esta último podrían convertirse en trabajadores unionados.
“Esto les garantiza a los empleados de T-Mobile buenos empleos y beneficios”, comentó.
En Puerto Rico AT&T gasta anualmente sobre $88 millones en nómina, lo que equivale en promedio unos $46,000 al año por empleado.
Por lo pronto, la empresa se encuentra en un proceso de apelación para enfrentar la demanda entablada por el Departamento de Justicia Federal, en aras de tratar de defender su postura y lograr que las autoridades le den el visto bueno para el junte de ambas empresas.
Mientras, Dávila aseguró que, de aprobarse el acuerdo de compraventa, los clientes de T-Mobile podrán sentirse confiados en que se le honrarán las tarifas y de que se le ofrecerán los mejores servicios.
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