Qué puede hacer (o no) la línea aérea en un vuelo sobrevendido

Tras el escándalo que protagonizó United Airlines al echar a un pasajero por la fuerza de un vuelo sobrevendido (mirá acá lo que sucedió), cabe preguntarse cuáles son los derechos y deberes de las compañías aéreas y de los pasajeros frente a este tipo de situaciones. Se sabe, el overbooking o sobreventa no es un fenómeno nuevo. De hecho, forma parte, en muchos casos, de la operación “habitual” de algunas compañías aéreas. Al mismo tiempo, las leyes que marcan los límites (o no) a este tipo de cuestiones, varían según el país del cual estemos hablando.

En el caso específico de Estados Unidos –que es donde se produjo este episodio, en el vuelo 3411 que operaba desde Chicago hasta Louisville-, la regulación aérea está bastante librada a lo que cada empresa decida.
“Las aerolíneas no están obligadas a compensar a los pasajeros por ’daños’ cuando los vuelos se retrasan o se cancelan”, explica Diego Benítez, al frente de la Asociación Argentina de Derecho del Turismo. En Estados Unidos, cada línea aérea tiene sus propias políticas sobre cómo proceder con los pasajeros frente a demoras o cancelaciones. No hay requisitos federales en relación con comodidades o servicios que deban prestar a los pasajeros que quedaron varados en un aeropuerto. Frente a una situación de este tipo, se recomienda consultar con el personal de la compañía si se ofrecerá una comida o la posibilidad de hacer algún llamado.

“La compensación es requerida por ley solamente cuando un pasajero es expulsado de un vuelo que está sobrevendido. En este caso, más que una sobreventa (entendido como embarque denegado), existió una expulsión de un pasajero ya embarcado que configura responsabilidad en los términos de incumplimiento del contrato de transporte aéreo con los límites fijados en tratados internacionales”, agrega Benítez.

Justamente, a diferencia de otras situaciones en las que la empresa comunica la sobreventa en la puerta de embarque, este pasajero ya estaba arriba del avión, sentado en una butaca. La única excusa válida para expulsar a un pasajero de un avión del modo en que se vio es cuando hay un riesgo de seguridad aérea... que no era el caso.

A diferencia de la Unión Europea, en Estados Unidos no hay mínimos estipulados para lo que se debe ofrecer como compensación. Lo mismo rige para la Argentina. Por eso en un primer momento United ofreció US$ 400 y al no llegar al número deseado, aumentó la oferta a US$ 800. Por el momento, al hombre le quedará presentar un reclamo formal a la línea aérea por incumplimiento de contrato de transporte aéreo.

Legislación de otros países

En el caso de la Unión Europea -donde la industria aérea está fuertemente regulada- también se contempla la situación de sobreventa. Según el reglamento 261/2004, en el caso del overbooking,“la compañía aérea afectada deberá, en primer lugar, pedir que se presenten voluntarios dispuestos a renunciar a sus reservas a cambio de beneficios pactados entre las dos partes. La empresa sólo podrá denegar el embarque a un pasajero contra su voluntad si no hay un número suficiente de voluntarios para liberar plazas”. 

Nótese que se habla de “denegar el embarque”; no de expulsar a alguien que ya subió. Es más, desde 2005, se estipularon indemnizaciones que rigen tanto para situaciones de sobreventa, como (desde 2009) de demoras y cancelaciones: para vuelos de hasta 1.500 kilómetros, 250 euros; para vuelos de entre 1.500 y 3.000 kilómetros, 400 euros, y para los que superan los 3.500 kilómetros, 600 euros.

Lógicamente, además de la indemnización, se contempla que el pasajero pueda elegir entre la devolución del billete o el embarque en un vuelo alternativo para seguir su viaje, y asistirlo con comida, bebida, alojamiento o llamados telefónicos en función del tiempo que se vea obligado a esperar.

En el caso de la Argentina, según la resolución 1532/98, “si el transportador cancela o demora un vuelo por más de 4 horas, o deniega el embarque porque no puede proporcionar espacio previamente confirmado - overbooking o sobreventa- el pasajero tiene derecho a su inclusión en el vuelo inmediato posterior; endoso de su contrato de transporte a otra empresa aérea, cuando sea aceptado por el pasajero; ser reencaminado por otra ruta hacia el destino indicado en el contrato, la devolución del valor del pasaje no utilizado conforme a las modalidades de pago”.
La compensación por “embarque denegado” queda librado a lo que el transportista considere. Es decir, puede no ofrecer nada y no estaría infringiendo la ley. “Y como el contrato de transporte aéreo está fuera de la ley de defensa del consumidor, solo le cabe reclamar ante la línea aérea, y ante su silencio, en los tribunales”, explica Benítez 
Fuente: https://www.clarin.com

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