Su hija menor, Lola Karimova-Tillyaeva, señaló a través de las redes sociales el lunes que su padre había sido hospitalizado por un derrame cerebral sufrido el 27 de agosto. El viernes, publicó otro mensaje diciendo: "Se ha ido".
No había mucha más información. Los derechos humanos y la libertad de prensa han sido duramente reprimidos en el país desde que Karimov se convirtió en su presidente en 1989, cuando aún era parte de la Unión Soviética.
Karimov, uno de los gobernantes más autoritarios del mundo, no había ungido a un sucesor, y su muerte suscita temores de una pugna de poderes dentro del país de ubicación estratégica.
"La muerte de Islam Karimov podría iniciar un peligroso período de incertidumbre en Uzbekistán", afirmó Alexei Pushkov, titular del comité de relaciones exteriores del parlamento ruso, a la agencia noticiosa Tass.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario