Lo menos que se imaginaba Walter era que esa noche no sólo lo descubrieron como astrólogo sino que en adelante se quedaría con ese espacio televisivo al que llamó “Walter, las estrellas y usted” que perduró más de una década.
“Parecía que ese día todos los astros se conjugaron a mi favor porque él me pidió que le llevara un mensaje a cada signo en 15 minutos. Pero me di cuenta que había pasado los 15 minutos y nadie me paraba, yo parecía una victrola. Veía a los técnicos embelesados, la gente en el canal salía de sus oficinas a escucharme y Rafael “Bilín” Ruíz (director del canal) me dijo ‘este show va mañana, este programa se repite’, y continué en el horario de ‘Cheíto’ y a Elín le dieron otro espacio. Él era un ser humano fuera de serie, se sintió muy orgulloso de descubrirme como Colón descubrió a Puerto Rico. Así que Iris Chacón (segunda esposa de Elín) tuvo su programa, Charytín tuvo el suyo y yo el mío. Elín era un visionario”.
Compartió Walter que intentó ver a Elín una de las veces que estuvo en Miami pero Charytín le recomendó que no lo hiciera.
“Sabía que él estaba muy enfermo y quería verlo pero Chary me dijo ‘no te va a conocer’. Eso me entristeció mucho. Recordaré a Elín por esa gracia que siempre tuvo a flor de piel, un profeta tocado por Dios para beneficio de la televisión puertorriqueña”.