Entre las variables del estudio se encontraban tanto el nivel educativo, la edad, el género o la orientación sexual, así como las interpersonales como el número de parejas sexuales que habían tenido, la duración de las relaciones, la satisfacción con la pareja actual o el tipo de relación entre ambos.
De forma general, mayor edad, menor nivel educativo, mayores síntomas psicopatológicos y mayor duración de la relación se asoció con baja satisfacción sexual, mientras que un mejor estado de salud física y mayor satisfacción con la relación se asoció con alta satisfacción sexual”, explica María del Mar Sánchez Fuentes, coautora del estudio.
Así, los resultados evidenciaron no haber encontrado diferencias significativas respecto a los niveles de satisfacción sexual según el género o la orientación sexual y sí según la vitalidad y la depresión como características de la salud física y mental de los participantes: “Este estudio descriptivo muestra quevariables sociodemográficas y de salud, así como las derivadas de la relación de pareja, se asocian con la satisfacción sexual”, destaca Sánchez Fuentes. Visto en: Muyinteresante.es