La cuestión se alza como un desafío repentino e inesperado para el nuevo presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, de Wisconsin, que afronta una fecha límite el 11 de diciembre para aprobar un paquete de leyes sobre gastos o arriesgarse a un cierre parcial del gobierno. Aprobar las propuestas ya era complicado por el potencial de disputas sobre política en cuestiones como Planned Parenthood y el medio ambiente, y ahora algunos conservadores quieren incluir una cláusula que requiera aprobación del Congreso de cualquier plan sobre refugiados.
Eso podría permitir a los republicanos vetar el objetivo del presidente, Barack Obama, de llevar 10,000 refugiados sirios más a Estados Unidos durante este año fiscal.