La forma de la panza, los antojos de las embarazadas, un anillo de matrimonio sobre el vientre, hay decenas de "señales"
Por BBC Mundo
Si
una mujer embarazada tiene la barriga puntuda, entonces va a tener un
niño. Si el peso está más distribuido en el medio, es una niña. O
eso es lo que dice la sabiduría popular.
Como
cualquier madre confirmará, no faltan familiares y amigos que
ofrecen leyendas urbanas sobre cómo adivinar el género del bebé
durante el embarazo.
Incluso extraños las abordan en la calle para hacer sus apuestas basándose en señales "definitivas", como la forma de su panza.
Incluso extraños las abordan en la calle para hacer sus apuestas basándose en señales "definitivas", como la forma de su panza.
Pero
no es tan simple.
Hay
dos variables que determinan la naturaleza de la barriga de una mujer
en cinta.
La
primera es el tamaño del bebé. Es cierto que en promedio los niños
pesan más al nacer que las niñas, y eso podría hacer que la
barriga se vea un poco más grande. Sin embargo, esa diferencia de
peso no cambia la forma de la panza.
La
segunda es la posición del feto en el vientre. Si tiene la espalda
al frente, el estómago se verá más puntudo. Pero si la espalda
está paralela con la de la madre, el abdomen se ve más aplastado.
Como
la posición que el bebé adopta a medida que se desarrolla no
depende de su género, es un mito que la forma de la barriga indica
si es niño o niña.
Las
otras pistas
Entonces,
si no se puede predecir el sexo de un bebé según la forma de la
panza, ¿hay otras formas válidas?
Obviamente,
colgar un anillo de bodas en una cuerda sobre la barriga para ver
cómo se mueve no revelará la respuesta, pues el feto no puede tener
ningún impacto sobre un objeto exterior.
Tampoco
hay ninguna evidencia de que el tipo de antojos que tenga la madre
dependen del género del feto.
¿Y
la idea de que si las náuseas matutinas son más fuertes, la mujer
está esperando una hija?
La
teoría es que si se trata de una niña, las madres reciben una dosis
doble de hormonas femeninas, y eso hace que se sientan mal.
De
nuevo, eso es un mito.
En
la mayoría de los casos, las náuseas matutinas ocurren durante las
primeras 12 semanas, cuando el embrión es muy pequeño y los niveles
de hormonas relacionadas con el género son bajos.
Para
saber
La
única forma confiable de saber cuál es el sexo de un bebé son los
exámenes médicos: exploración por ultrasonido, amniocentesis o
muestreos de vellosidades coriónicas, en los que se toma una muestra
de células de la pared placenta.
Los
últimos dos exámenes se hacen para determinar el sexo sólo si hay
riesgo de un problema relacionado con el género para el feto.
Las
exploraciones por ultrasonido son más comunes.
No
obstante hay una señal, aunque bastante tardía, que puede dar una
pista.
Durante
años, las parteras han bromeado durante los partos largos diciendo
que "si es difícil, debe ser hombre".
Pero
parece que hay algo de verdad en ello.
Un
estudio irlandés publicado en el British Medical Journal examinó
8.000 partos en un hospital de Dublín entre 1997 y 2000.
Los
autores encontraron que en promedio los trabajos de parto tomaban más
tiempo cuando se trataba de un niño y había más complicaciones que
requerían intervenciones como cesáreas.
Así
que si algún día está en medio de un parto difícil, eso podría
indicar que lo que viene es un hombre. No obstante, recuerde que se
trata de promedios, así que hay muchos trabajos de parto difíciles
en los que nace una bebita.
Además,
apenas termine el parto, sabrá.
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