Por Emol / GDA
"Un buen amante no se define porque
tenga una buena técnica, sino por algo más", asegura Alicia Misrahi en su
libro "Sé mala en la cama" (Océano), el que en 463 páginas cubre
temas tan diversos como la seducción o el mundo de los swingers y de los
sadomasoquistas, todo con un claro objetivo: que las mujeres vivan su
sexualidad libremente y sin complejos ni remordimientos.
"El objetivo de 'Sé mala en la cama' es
convertirse en un cómplice libro de sexo en el que encuentres información sobre
todo tipo de temas relacionados con el sexo, la seducción, la salud, la
sensualidad o el coqueteo, desde un punto de vista abierto, saludable,
consensuado y curioso", explica la autora.
En este contexto, Misrahi entrega consejos para
reconocer a un buen amante y afirma que "hay algunas señales y pistas en
su forma de comportarse o de realizar determinadas acciones que nos pueden
ayudar a identificarlo". En primer lugar, la autora recomienda poner
atención a su forma de comer, ya que ella revela la actitud que un hombre tiene
hacia el sexo.
Para esto, Misrahi se basa en estudios del
psicólogo Maurice Yaffe, quien accidentalmente descubrió que existe una
correlación directa entre la forma de comer y la forma de actuar en el sexo. De
esta manera, el especialista distinguió cuatro tipos de comedores:
1.- Los
lentos, que disfrutan de la comida: se
trata de aquellos que gozan con lo que están comiendo y les gusta saber cómo
está preparado el plato que comen. "Como amantes en la cama, son
igualmente sensuales, dedicados y delicados", estimó el psicólogo.
2.- Los
lentos, que no disfrutan de la comida: a
diferencia de los anteriores, a éstos no les importa demasiado qué comen, ni
cómo está combinado o preparado, sino que para ellos comer es un trámite. Según
Yaffe, son hombres que a menudo tienen problemas en la cama.
3.- Los
rápidos, que disfrutan comiendo: "son
sensuales pero algo ansiosos e impacientes en la cama. Tienen dificultades para
relajarse y dejarse llevar (…) Algunos pueden ser buenos amantes, aunque
dominantes: les gusta tener controlada la situación", describió Yaffe.
Así, este tipo de amantes son una buena opción para las mujeres tranquilas y a
las que les gusta que las conduzcan.
4.- Los
rápidos, que no les importa qué comen: Yaffe
los divide a su vez en cuatro categorías:
a) Los
presexuales: tienen dificultades para mantener
cualquier tipo de relación sexual y en muchos casos son vírgenes. Sin embargo,
con un poco de paciencia pueden ser estupendos amantes.
b) Los que no
tienen interés por el sexo: éstos, según Yaffe, son una causa
perdida.
c) Los que
usan la comida como sustituto del sexo: tienen
tendencia a la obesidad. Sin embargo, si resuelven sus dificultades para
relacionarse y para practicar el sexo, pierden peso con facilidad y vencen su
ansiedad, convirtiéndose en una buena apuesta para el futuro.
d) Los que
comen rápido, sin disfrutar y viven el sexo como algo mecánico: se
trata de hombres a los que no les gusta la intimidad ni involucrarse
emocionalmente. Son demasiado directos y prácticos, y, simplemente, alivian una
necesidad.
Los besos, su
comportamiento y el dinero
Alicia Misrahi también considera que las formas de
besar entregan indicios respecto a cuán buenos amantes son los hombres. Así, la
autora afirma que no lo
son:
- Los que sólo
dan besitos pequeños, pero
no besan apasionadamente.
- Los que no
dan besos con lengua (a menos que a la mujer con la que
están tampoco le guste).
- Los que usan
la lengua como una espada,
lo que indica que son demasiado dominantes.
Otra cosa a la que hay que poner atención para
saber si un hombre es un buen amante, es el comportamiento que tiene con los
demás. "Digamos 'no' a los groseros que se creen por encima de todos,
a los creídos, a los arrogantes, a los despreciativos, a los condescendientes,
a los egoístas, a los airados, a los desconsiderados… porque lo acabarán siendo
con nosotras", advierte Misrahi.
Según la autora, la actitud hacia el dinero
también entrega pistas. De esta manera, hay que rechazar a
los que después de una comida piden repartir los gastos; a los que exigen que
la mujer deje la propina; o a los que con una cuenta contundente, dejan una
propina ínfima.
Alicia Misrahi aclara que esta lista de requisitos
sólo debe exigírsele a los hombres que podrían convertirse en una pareja y no a
aquellos con los que se quiere tener una relación pasajera.
Lo que hay que
obviar
En su libro, la autora también reflexiona sobre
aquellos aspectos que no importan a la hora de buscar un buen amante. A
continuación, algunos de ellos:
- A qué se
dedica, porque el trabajo
no define a la persona.
- Su estatus
económico.
- Si le gustan
los niños, ya
que el tema los ahuyenta. Además, seguramente no esperas tenerlos con él.
- Si es
responsable,
porque "un irresponsable o un aventurero pueden ser deliciosos como
amantes", afirma Misrahi.
- Si cree en
la fidelidad.
- Cómo es su
familia.
- Si tiene
traumas del pasado,
porque ese tema es para las mujeres que quieran tener una relación seria con él.
- Si es casero.
- Si es sincero, ya que no importa que cuente historias falsas si
la relación que tienen no es seria. Eso sí -alerta la autora-, si te das cuenta
que sus mentiras son algo patológico "no te involucres".
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