Por Por José A. Delgado /elnuevodia.com
WASHINGTON
– El gobierno federal entró a las 12:01 a.m. de hoy efectivamente en
su primer cierre parcial en 17 años, por el cual cerca de 800,000
empleados civiles tendrían que quedarse en sus casas y se limitarían
servicios clave a ciudadanos.
WASHINGTON – El
gobierno federal entró a las 12:01 a.m. de hoy efectivamente en su
primer cierre parcial en 17 años, por el cual cerca de 800,000 empleados
civiles tendrían que quedarse en sus casas y se limitarían servicios
clave a ciudadanos.
Después de otra larga jornada en el Capitolio y
a pesar de tres nuevas votaciones, el debate no avanzó una pulgada y
quedó igual de estancado que la semana pasada.
Después de que
fracasaron las resoluciones republicanas que buscaban condicionar la
extensión temporal del presupuesto de 2013 al inicio hoy del año fiscal
2014, la Cámara de Representantes propondría al Senado formar un comité
de conferencia que trate de armonizar las visiones que nadie sabe cómo
se podrán acercar.
Pero, el líder de la mayoría demócrata del
Senado, Harry Reid (Nevada), descartó participar de un comité de
conferencia y volvió a reclamar una medida que extienda temporalmente
los gastos del gobierno federal, sin imponer condiciones.
En preparación para el cierre parcial del gobierno federal,
el presidente Barack Obama firmó la única medida que ha logrado consenso
en los últimos días: asegurar que los salarios de los militares y la
Reserva activa no se afecte por el envío a casa de cientos de miles de
empleados civiles del Pentágono.
En dos ocasiones ayer, el Senado,
en votación partidista, 54 demócratas a favor y 46 republicanos en
contra, rechazó los esfuerzos republicanos por condicionar la
prolongación del presupuesto federal actual a que por lo menos se
detuviera alguna parte fundamental de la reforma federal de salud,
Obamacare, la ley que han combatido sin éxito durante los últimos 3 años
y medio.
Consecuencias del cierre del gobierno federal
En horas de la noche, la mayoría republicana de la Cámara
de Representantes había logrado volver a enmendar la resolución, esta
vez para exigir que se dejara sin efecto durante un año el mandato de
Obamacare a los individuos que tienen suficientes ingresos para que
adquieran un plan médico, sujeto a multas.
En su más reciente esfuerzo por afectar Obamacare y quedar bien
con los activistas del Tea Party que les exigen acción en contra de esa
ley, los republicanos decidieron añadir también lenguaje que persigue
eliminar el subsidio que el Congreso le da a los legisladores y sus
empleados para adquirir un plan médico.
La votación de ayer en la
Cámara baja fue 228 a 201, pero para complicar aún más la crisis
política, aunque 12 republicanos –ultraconservadores y moderados– se
opusieron, nueve demócratas moderados se les unieron.
En unas 45
ocasiones la Cámara baja ha aprobado diversas iniciativas dirigidas a
derogar la totalidad o partes de Obamacare. Y en todas las ocasiones
esos esfuerzos han sido engavetados en el Senado.
Una hora después
de que la Cámara baja aprobó sus nuevas condiciones, el Senado se
reunió por segunda ocasión en el día –y por tercera vez desde el
viernes– para eliminar el lenguaje republicano y ratificar una medida
que dé continuidad a los gastos actuales del gobierno federal sin
imponer condición alguna.
Al presidente Obama y a los demócratas
del Congreso les parece que los republicanos no solo ladran a la luna al
querer frenar Obamacare, sino que “una facción, de un partido en una
cámara, de una rama legislativa” amenaza la recuperación económica de
Estados Unidos.
Los estimados son que cerca del 40% de los poco
más de 2 millones de empleados civiles federales pueden tener que estar
en licencia sin sueldo durante el tiempo en que el Congreso no se ponga
de acuerdo para financiar el presupuesto del nuevo año fiscal federal,
que comienza hoy. Los demás, no obstante, no saben cuándo podrán cobrar
su cheque.
Serio golpe
“El cierre del gobierno va a tener un
impacto económico en gente de carne y hueso, de inmediato. Los pasados
cierres han dañado la economía significativamente. Este también lo
hará”, indicó Obama, quien habló desde la Casa Blanca en momentos en que
cientos de empleados civiles del gobierno federal se marchaban a sus
casas, sin saber si a partir de hoy podrán contar con sus salarios.
Obama
advirtió que no solo los museos y ciertos edificios federales estarán
cerrados como consecuencia de la falta de presupuesto, sino que la
asistencia a veteranos y los servicios de préstamos federales, entre
otras cosas, quedarán limitadas.
La NASA, con excepción del
centro de control que apoya los astronautas en la Estación Espacial
Internacional, estaría prácticamente sin funcionar, resaltó Obama.
Como
los militares muchos empleados vinculados a áreas de seguridad están
exentos de la orden de cerrar parcialmente funciones del Gobierno
federal.
Los republicanos hicieron claro que lo que quieren es
sentarse a negociar sobre Obamacare, en momentos en que parecen temer
que la puesta en marcha, a partir de hoy, de los centros de intercambio
de seguros le dé un impulso al estatuto que lo haga irreversible.
“Obamacare
cuesta empleos”, repitió el speaker cameral John Boehner (Ohio), a
quien diversas fuentes consideran arrinconado, ante la presión de los
más conservadores republicanos que insisten en utilizar la situación
presupuestaria para buscar una negociación sobre Obamacare.
El
Gobierno necesita casi $1 billón para mantener los gastos fiscales que
requiere renovar anualmente. Otras asignaciones dependen de leyes que
autorizan los gastos por más de un año.
El cierre parcial del
gobierno federal sería el primero desde finales de 1995, cuando en dos
ocasiones el Congreso, hasta principio de 1996, no pudo ponerse de
acuerdo y oficinas tuvieron que dejar de funcionar durante 26 días.
Entonces,
el Gobierno federal calculó que el cierre parcial le costó cerca de
$1,400 millones, lo que en términos del costo de vida actual
representaría unos $2,100 millones, según el periódico The Washington
Post.
“Esta vez la situación será peor”, dijo la congresista
demócrata Louise Slaughter (Nueva York), al indicar que en 1995 ya se
habían aprobado algunos proyectos de presupuesto para el nuevo año
fiscal. En esta ocasión, no se le ha dado el visto bueno a ninguna de
las medidas presupuestarias para el año fiscal 2014.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario