Las alergias a alimentos son una de las causas más frecuentes de visitas a las salas de emergencias
Por Ileana Delgado Castro / elnuevodia.com
Cuando vio el suculento asopao de camarones que le ofrecían no se
pudo resistir. Y aunque sabía que en otras ocasiones había tenido una
reacción alérgica a este tipo de alimento, decidió “dar una probadita”.
Fue un error que le pudo costar la vida a Maribel, quien en cuestión de minutos comenzó a sentir que “la garganta se le estaba cerrando” y que se le hacía difícil respirar.
“Antes había tenido un tipo de reacción bastante leve, con tos y un poco de ronchas en la piel. Por eso pensé que podía probar. Verdaderamente, fue una sensación terrible. Primero sentí una especie de picazón en la garganta y luego la voz empezó a ponerse ronca”, cuenta Maribel, quien dice que cuando comenzó a sentir la lengua pesada, le dieron un antihistamínico y la llevaron al hospital.
“Cuando estábamos llegando a la sala de emergencia ya se me hacía difícil respirar”, agrega la joven, quien asegura no ha vuelto a comer mariscos. De hecho, dice que si llega a un sitio donde lo estén cocinando, respirar el aroma le da síntomas alérgicos, aunque leves.
Maribel, de hecho, estaba comenzando a tener una reacción alérgica grave, conocida como anafilaxia, que representa un riesgo real si no se toman medidas de inmediato. Cuando sucede, los tejidos de diferentes partes del cuerpo liberan histamina y otras sustancias, lo cual produce constricción de las vías respiratorias, además de otros síntomas serios que ponen en peligro la vida.
Según la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) se estima que anualmente en Estados Unidos la anafilaxia, causada por alimentos, provoca unas 30,000 visitas a las salas de emergencias, 2,000 hospitalizaciones y 150 muertes.
Es una situación que mantiene a los que la sufren en constante estado de alerta. Y, quien las padece sabe que exponerse, le puede traer múltiples consecuencias.
Riesgo alimentario
Según información publicada en la página cibernética de la Asociación Puertorriqueña de Médicos Alergistas (www.alergiaspr.com), las alergias a los alimentos pueden ser letales.
“Particularmente, las alergias a los crustáceos, a las nueces y al maní (leguminosas) y pueden afectar una de cada diez personas de la población total y hasta a uno de cada cinco niños en la población pediátrica”, advierte la información, donde también se destaca que cualquier alimento puede causar alergia si las condiciones son propicias.
De ahí la importancia de evitar las comidas que te causan algún tipo de reacción o atender rápidamente cuando surge una, recomienda el alergista e inmunólogo Rafael Zaragoza, presidente del capítulo de alergia del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico.
“No identificar una alergia a alimentos y no tener una estrategia de acción cuando esta surge es muy peligroso porque la persona puede morir”, advierte Zaragoza, quien enfatiza en que si padeces de alergias alimentarias siempre debes tener las medicinas de rescate contigo para tomar acción de inmediato.
“Hace un tiempo un médico murió en un almuerzo durante una convención después de comer caviar. Estaba rodeado de médicos y no se pudo hacer nada porque no tenía los medicamentos de rescate a mano y nadie se dio cuenta de lo que estaba pasando”, expone el alergista, mientras indica que las reacciones alérgicas tienden a ir en aumento hasta que llega un momento en que son extremas, como puede ser un choque anafiláctico.
Por eso es muy importante que las personas no ingieran los alimentos que han identificado que le causan algún tipo de hipersensitividad, recomienda el doctor en naturopatía, Jeffrey Sepúlveda.
“El mensaje claro es que el cuerpo te dice ‘no me des eso’. Se sabe que esa reacción causa una inflamación que le hace mucho daño al cuerpo y que está asociada con el desarrollo de problemas de salud y de enfermedades crónicas”, advierte Sepúlveda, quien también es profesor del programa doctoral en medicina naturopática de la Universidad del Turabo.
Precisamente, Sepúlveda destaca que el término alergia muchas veces se utiliza de forma incorrecta. En vez, indica, se debe utilizar hipersensitividad porque el cuerpo está reaccionando exageradamente a algo. Aunque señala que dentro de esa sombrilla de hipersensividad, está la alergia.
“Por ejemplo, cuando una persona es alérgica al maní, aunque no coma el alimento, si en el plato hay residuos le puede dar una reacción seria que lo puede llevar a una anafilaxia. Esa es una alergia real”, agrega Sepúlveda, tras indicar que el caso clásico de lo que no es alergia, es la enfermedad celiaca, cuyos pacientes tienen una hipersensitividad al gluten.
“Si comen gluten se le inflama el intestino y no puede absorber bien los nutrientes y poco a poco desmejora la salud”, indica Sepúlveda. De hecho, dice que mucha gente demoniza ciertos alimentos, como el gluten, y tienden a evitarlo a toda costa.
“El gluten es una proteína como cualquier otra. Pero si una persona no es sensitiva al gluten no tiene problemas. Pero si tiene la hipersensitividad, como les pasa a los pacientes de la enfermedad celiaca, lo tienen que evitar”, aconseja el doctor en naturopatía.
Cabe aclarar que hay una diferencia entre intolerancia y alergia a un alimento. Según explica Zaragoza, la intolerancia es una reacción donde el antígeno o la causa del problema es un carbohidrato o una grasa, que a su vez, provoca síntomas como distensión abdominal, dolor, gases, vómitos o diarrea. Un ejemplo típico es la intolerancia a la leche.
“Los síntomas están asociados al tracto gastrointestinal”, agrega Zaragoza, quien señala que el término alergia e hipersensitividad se usan indistintamente para describir una reacción acelerada a una proteína que provoca síntomas en piel, con ronchas y picor, síntomas nasales como rinitis, picor, gotereo, sinusitis, congestión y hasta asma.
Manifestaciones tratables
Aunque las manifestaciones provocadas por una alergia alimentaria son numerosas y aparecen, generalmente, después de varios segundos, minutos o varias horas tras haber ingerido el alimento, excepcionalmente son graves, indica la dietista clínica del Hospital Auxilio Mutuo, Madeline Rivera.
“Normalmente aparecen manifestaciones moderadas. Pero cuando son reacciones graves también pueden provocar presión arterial baja y bloqueo de las vías respiratorias”, agrega Rivera, tras coincidir en que la mejor solución es eliminar todo contacto con el alimento responsable.
“Es importante leer bien las etiquetas de los alimentos y productos para cotejar que no contengan los ingredientes que no se permiten. Si tienes dudas, no consumas el alimento”, enfatiza la dietista.
Y aunque destaca que ninguna alergia alimentaria tiene cura, dice que con la eliminación total del alérgeno, se evitan una infinidad de síntomas o manifestaciones clínicas desagradables.
“Visita a una nutricionista para que te oriente sobre una dieta balanceada y así evitar deficiencias nutricionales al sustituir los alimentos alergénicos por otros”, aconseja Rivera, al tiempo que recomienda la dieta hipoalergénica, en la que se eliminan aquellos alimentos que se sospechen sean causantes de reacciones alérgicas.
No obstante, Rivera subraya que esta dieta debe ser individualizada y se prepara a base del historial alimentario referido por el paciente y médico.
“Se recomienda utilizar esta dieta por un periodo de tres o cuatro semanas. Los alimentos restringidos se introducen uno a la vez en cada comida por tres días para determinar cual es el que produce la alergia y removerlo del plan de alimentación”, agrega Rivera.
Por su parte, Sepúlveda enfatiza en un tratamiento holístico, en el que se busquen todos los factores que están causando el problema que, según dice, muchas veces es multifactorial.
“Hay personas que se hacen pruebas para determinar los alimentos a los que son sensitivos. Por un lado puede ser de beneficio y por otro, una pérdida de tiempo y dinero. Por ejemplo, puedes ser sensitivo al tomate de Costa Rica pero no al de Estados Unidos. Los dos tienen proteínas diferentes y la prueba que te hacen te sale negativa porque la proteína del tomate estadounidense es diferente. Pero cuando comes el costarricense, te da una reacción”, explica Sepúlveda.
Mientras que Zaragoza resalta la importancia de que al paciente se le haga un buen historial médico y se identifiquen todos los posibles factores de riesgo. Pero indica que las alergias a los alimentos se deben confirmar con pruebas de piel y de laboratorio.
El alergista también destaca el hecho de que hay ciertos alimentos que, cuando se cocinan, si la persona es muy sensitiva con solo oler le puede causar alergia. Para este tipo de paciente, Zaragoza recomienda la “inmunoterapia desensitizante” para ayudarlo a tener más tolerancia.
“Eso se logra a través de vacuna, sublingual o inyectada, en series, para que el cuerpo vaya desarrollando anticuerpos que bloquean los que causan la alergia y poco a poco lograr más tolerancia”, explica Zaragoza.
También es muy importante, enfatiza el especialista, que la persona que es alérgica a alimentos, siempre tenga a mano un plan de acción en caso de una reacción inesperada.
“Siempre debe tener las medicinas de rescate y de mantenimiento para actuar rápidamente”, aconseja el alergista. Eso incluye los medicamentos antihistamínicos, inyección de epinefrina o cualquier otro que ayude a disminuir los síntomas, aunque siempre bajo supervisión médica.
Lo que no se recomienda es tomar un medicamento antihistamínico previo a comer el alimento que se sabe puede causar una reacción alérgica. “Eso es muy peligroso porque puedes ir creando resistencia y no darte cuenta del efecto que la alergia está haciendo en tu cuerpo”, advierte Zaragoza.
Manifestaciones típicas
Cuando se tiene una alergia a un alimento, el cuerpo reacciona porque cree que están tratando de hacerle daño, y por esto, desencadena una reacción alérgica, explica la dietista clínica Madeline Rivera, del Hospital Auxilio Mutuo. Los signos y síntomas pueden variar entre leves, moderados y graves. Entre ellos menciona:
• Hormigueo o picazón en la boca y garganta
• Hinchazón en los labios
• Náuseas o vómitos
• Malestar estomacal, acidez, cólicos, o diarreas
• Comezón en la piel, acompañado de ronchas (urticaria)
• Congestión nasal
• Mareos
• Falta de aire
Recomendaciones generales
• Debes ser muy precavido cuando comas fuera de casa. Los restaurantes y establecimientos de comida deben estar advertidos de la alergia que padeces, de las medidas de manipulación necesarias y del peligro real que supone ingerir dicho alimento.
• Siempre debes preparar la comida de la persona que padece la alergia antes que las demás. Es necesaria la limpieza de mesas y superficies, así como el empleo de utensilios limpios.
• Debes evitar la manipulación de los alimentos que te causan alergia. Utiliza guantes de látex en la cocina.
• Conserva los alimentos con cuidado de no contaminarlos con otros.
• Recuerda que debes evitar ingerir alimentos que hayan sido fritos en aceite en el que previamente se haya cocinado alimentos que te causan alergias o que hayan sido cocinados en recipientes o manipulados con utensilios utilizados antes en la elaboración de otros platos, y que no se hayan lavado y enjuagado adecuadamente.
Fuente: Lcda. Madeline Rivera (dietista clínica del Hospital Auxilio Mutuo).
A tener en cuenta
Algunos de los alimentos que más reacciones causan:
• Leche
• Huevo
• Mariscos
• Pescados y crustáceos
• Maní y nueces
• Soya
• Trigo
• Tomate
• Cítricos
• Chocolate
• Maíz
Fuente: Recopilado por El Nuevo Día
Fue un error que le pudo costar la vida a Maribel, quien en cuestión de minutos comenzó a sentir que “la garganta se le estaba cerrando” y que se le hacía difícil respirar.
“Antes había tenido un tipo de reacción bastante leve, con tos y un poco de ronchas en la piel. Por eso pensé que podía probar. Verdaderamente, fue una sensación terrible. Primero sentí una especie de picazón en la garganta y luego la voz empezó a ponerse ronca”, cuenta Maribel, quien dice que cuando comenzó a sentir la lengua pesada, le dieron un antihistamínico y la llevaron al hospital.
“Cuando estábamos llegando a la sala de emergencia ya se me hacía difícil respirar”, agrega la joven, quien asegura no ha vuelto a comer mariscos. De hecho, dice que si llega a un sitio donde lo estén cocinando, respirar el aroma le da síntomas alérgicos, aunque leves.
Maribel, de hecho, estaba comenzando a tener una reacción alérgica grave, conocida como anafilaxia, que representa un riesgo real si no se toman medidas de inmediato. Cuando sucede, los tejidos de diferentes partes del cuerpo liberan histamina y otras sustancias, lo cual produce constricción de las vías respiratorias, además de otros síntomas serios que ponen en peligro la vida.
Según la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) se estima que anualmente en Estados Unidos la anafilaxia, causada por alimentos, provoca unas 30,000 visitas a las salas de emergencias, 2,000 hospitalizaciones y 150 muertes.
Es una situación que mantiene a los que la sufren en constante estado de alerta. Y, quien las padece sabe que exponerse, le puede traer múltiples consecuencias.
Riesgo alimentario
Según información publicada en la página cibernética de la Asociación Puertorriqueña de Médicos Alergistas (www.alergiaspr.com), las alergias a los alimentos pueden ser letales.
“Particularmente, las alergias a los crustáceos, a las nueces y al maní (leguminosas) y pueden afectar una de cada diez personas de la población total y hasta a uno de cada cinco niños en la población pediátrica”, advierte la información, donde también se destaca que cualquier alimento puede causar alergia si las condiciones son propicias.
De ahí la importancia de evitar las comidas que te causan algún tipo de reacción o atender rápidamente cuando surge una, recomienda el alergista e inmunólogo Rafael Zaragoza, presidente del capítulo de alergia del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico.
“No identificar una alergia a alimentos y no tener una estrategia de acción cuando esta surge es muy peligroso porque la persona puede morir”, advierte Zaragoza, quien enfatiza en que si padeces de alergias alimentarias siempre debes tener las medicinas de rescate contigo para tomar acción de inmediato.
“Hace un tiempo un médico murió en un almuerzo durante una convención después de comer caviar. Estaba rodeado de médicos y no se pudo hacer nada porque no tenía los medicamentos de rescate a mano y nadie se dio cuenta de lo que estaba pasando”, expone el alergista, mientras indica que las reacciones alérgicas tienden a ir en aumento hasta que llega un momento en que son extremas, como puede ser un choque anafiláctico.
Por eso es muy importante que las personas no ingieran los alimentos que han identificado que le causan algún tipo de hipersensitividad, recomienda el doctor en naturopatía, Jeffrey Sepúlveda.
“El mensaje claro es que el cuerpo te dice ‘no me des eso’. Se sabe que esa reacción causa una inflamación que le hace mucho daño al cuerpo y que está asociada con el desarrollo de problemas de salud y de enfermedades crónicas”, advierte Sepúlveda, quien también es profesor del programa doctoral en medicina naturopática de la Universidad del Turabo.
Precisamente, Sepúlveda destaca que el término alergia muchas veces se utiliza de forma incorrecta. En vez, indica, se debe utilizar hipersensitividad porque el cuerpo está reaccionando exageradamente a algo. Aunque señala que dentro de esa sombrilla de hipersensividad, está la alergia.
“Por ejemplo, cuando una persona es alérgica al maní, aunque no coma el alimento, si en el plato hay residuos le puede dar una reacción seria que lo puede llevar a una anafilaxia. Esa es una alergia real”, agrega Sepúlveda, tras indicar que el caso clásico de lo que no es alergia, es la enfermedad celiaca, cuyos pacientes tienen una hipersensitividad al gluten.
“Si comen gluten se le inflama el intestino y no puede absorber bien los nutrientes y poco a poco desmejora la salud”, indica Sepúlveda. De hecho, dice que mucha gente demoniza ciertos alimentos, como el gluten, y tienden a evitarlo a toda costa.
“El gluten es una proteína como cualquier otra. Pero si una persona no es sensitiva al gluten no tiene problemas. Pero si tiene la hipersensitividad, como les pasa a los pacientes de la enfermedad celiaca, lo tienen que evitar”, aconseja el doctor en naturopatía.
Cabe aclarar que hay una diferencia entre intolerancia y alergia a un alimento. Según explica Zaragoza, la intolerancia es una reacción donde el antígeno o la causa del problema es un carbohidrato o una grasa, que a su vez, provoca síntomas como distensión abdominal, dolor, gases, vómitos o diarrea. Un ejemplo típico es la intolerancia a la leche.
“Los síntomas están asociados al tracto gastrointestinal”, agrega Zaragoza, quien señala que el término alergia e hipersensitividad se usan indistintamente para describir una reacción acelerada a una proteína que provoca síntomas en piel, con ronchas y picor, síntomas nasales como rinitis, picor, gotereo, sinusitis, congestión y hasta asma.
Manifestaciones tratables
Aunque las manifestaciones provocadas por una alergia alimentaria son numerosas y aparecen, generalmente, después de varios segundos, minutos o varias horas tras haber ingerido el alimento, excepcionalmente son graves, indica la dietista clínica del Hospital Auxilio Mutuo, Madeline Rivera.
“Normalmente aparecen manifestaciones moderadas. Pero cuando son reacciones graves también pueden provocar presión arterial baja y bloqueo de las vías respiratorias”, agrega Rivera, tras coincidir en que la mejor solución es eliminar todo contacto con el alimento responsable.
“Es importante leer bien las etiquetas de los alimentos y productos para cotejar que no contengan los ingredientes que no se permiten. Si tienes dudas, no consumas el alimento”, enfatiza la dietista.
Y aunque destaca que ninguna alergia alimentaria tiene cura, dice que con la eliminación total del alérgeno, se evitan una infinidad de síntomas o manifestaciones clínicas desagradables.
“Visita a una nutricionista para que te oriente sobre una dieta balanceada y así evitar deficiencias nutricionales al sustituir los alimentos alergénicos por otros”, aconseja Rivera, al tiempo que recomienda la dieta hipoalergénica, en la que se eliminan aquellos alimentos que se sospechen sean causantes de reacciones alérgicas.
No obstante, Rivera subraya que esta dieta debe ser individualizada y se prepara a base del historial alimentario referido por el paciente y médico.
“Se recomienda utilizar esta dieta por un periodo de tres o cuatro semanas. Los alimentos restringidos se introducen uno a la vez en cada comida por tres días para determinar cual es el que produce la alergia y removerlo del plan de alimentación”, agrega Rivera.
Por su parte, Sepúlveda enfatiza en un tratamiento holístico, en el que se busquen todos los factores que están causando el problema que, según dice, muchas veces es multifactorial.
“Hay personas que se hacen pruebas para determinar los alimentos a los que son sensitivos. Por un lado puede ser de beneficio y por otro, una pérdida de tiempo y dinero. Por ejemplo, puedes ser sensitivo al tomate de Costa Rica pero no al de Estados Unidos. Los dos tienen proteínas diferentes y la prueba que te hacen te sale negativa porque la proteína del tomate estadounidense es diferente. Pero cuando comes el costarricense, te da una reacción”, explica Sepúlveda.
Mientras que Zaragoza resalta la importancia de que al paciente se le haga un buen historial médico y se identifiquen todos los posibles factores de riesgo. Pero indica que las alergias a los alimentos se deben confirmar con pruebas de piel y de laboratorio.
El alergista también destaca el hecho de que hay ciertos alimentos que, cuando se cocinan, si la persona es muy sensitiva con solo oler le puede causar alergia. Para este tipo de paciente, Zaragoza recomienda la “inmunoterapia desensitizante” para ayudarlo a tener más tolerancia.
“Eso se logra a través de vacuna, sublingual o inyectada, en series, para que el cuerpo vaya desarrollando anticuerpos que bloquean los que causan la alergia y poco a poco lograr más tolerancia”, explica Zaragoza.
También es muy importante, enfatiza el especialista, que la persona que es alérgica a alimentos, siempre tenga a mano un plan de acción en caso de una reacción inesperada.
“Siempre debe tener las medicinas de rescate y de mantenimiento para actuar rápidamente”, aconseja el alergista. Eso incluye los medicamentos antihistamínicos, inyección de epinefrina o cualquier otro que ayude a disminuir los síntomas, aunque siempre bajo supervisión médica.
Lo que no se recomienda es tomar un medicamento antihistamínico previo a comer el alimento que se sabe puede causar una reacción alérgica. “Eso es muy peligroso porque puedes ir creando resistencia y no darte cuenta del efecto que la alergia está haciendo en tu cuerpo”, advierte Zaragoza.
Manifestaciones típicas
Cuando se tiene una alergia a un alimento, el cuerpo reacciona porque cree que están tratando de hacerle daño, y por esto, desencadena una reacción alérgica, explica la dietista clínica Madeline Rivera, del Hospital Auxilio Mutuo. Los signos y síntomas pueden variar entre leves, moderados y graves. Entre ellos menciona:
• Hormigueo o picazón en la boca y garganta
• Hinchazón en los labios
• Náuseas o vómitos
• Malestar estomacal, acidez, cólicos, o diarreas
• Comezón en la piel, acompañado de ronchas (urticaria)
• Congestión nasal
• Mareos
• Falta de aire
Recomendaciones generales
• Debes ser muy precavido cuando comas fuera de casa. Los restaurantes y establecimientos de comida deben estar advertidos de la alergia que padeces, de las medidas de manipulación necesarias y del peligro real que supone ingerir dicho alimento.
• Siempre debes preparar la comida de la persona que padece la alergia antes que las demás. Es necesaria la limpieza de mesas y superficies, así como el empleo de utensilios limpios.
• Debes evitar la manipulación de los alimentos que te causan alergia. Utiliza guantes de látex en la cocina.
• Conserva los alimentos con cuidado de no contaminarlos con otros.
• Recuerda que debes evitar ingerir alimentos que hayan sido fritos en aceite en el que previamente se haya cocinado alimentos que te causan alergias o que hayan sido cocinados en recipientes o manipulados con utensilios utilizados antes en la elaboración de otros platos, y que no se hayan lavado y enjuagado adecuadamente.
Fuente: Lcda. Madeline Rivera (dietista clínica del Hospital Auxilio Mutuo).
A tener en cuenta
Algunos de los alimentos que más reacciones causan:
• Leche
• Huevo
• Mariscos
• Pescados y crustáceos
• Maní y nueces
• Soya
• Trigo
• Tomate
• Cítricos
• Chocolate
• Maíz
Fuente: Recopilado por El Nuevo Día
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