El origen de esta idea se remonta desde los inicios del cristianismo. Tras la crucifixión de Jesús, muchos de sus seguidores creían que el tocar la madera de su cruz les haría un milagro ya que le atribuían poderes mágicos.
Sin embargo, antes del cristianismo y el Islam está idea dio la vuelta al mundo entre muchos grupos paganos y culturas. En Irlanda o en la India, los árboles eran considerados amuletos y los incorporaban en sus ritos de adoración. Algunos celtas, por ejemplo creían que eran hogares de ciertos espíritus y dioses.
La unión de ambas creencias han hecho que con el paso del tiempo continúe la idea de que el “tocar madera” es signo de buena suerte.
¿Por qué somos supersticiosos?
Las supersticiones son hábitos comunes de muchas culturas ¿quién no ha cruzado los dedos o ha tocado madera alguna vez para atraer a la suerte?
El biólogo experto en evolución Kevin Foster, de la Universidad de Harvard y la doctora Hanna Kokko, de la Universidad de Helsinki, han publicado en la revista Proceedings of Royal Society, una investigación en la que muestran cómo pudo evolucionar el comportamiento supersticioso.
Sus hallazgos sugieren la posibilidad de que exista un gen de la superstición y que, lejos de ser una tontería, ser supersticioso hoy es algo necesario para nuestra supervivencia como especie.
Foster asegura en su artículo: “En un mundo de incertidumbre como en el que vivimos, puedes escoger entre creer y no creer”.
Y es que, según este estudio, las especies que hacen caso de su superstición viven más porque son más cautelosas. En las sociedades primitivas esto se expresaba haciendo la danza de la lluvia mientras que en las sociedades modernas se cree en la medicina alternativa.
Los biólogos definen la superstición, como cuando creemos que una cosa está producida por otra, aunque no haya ninguna evidencia de esto. Por eso, si tu horóscopo dice que los planetas están alineados para conocer al hombre de tu vida y ese día tienes un encuentro fructífero, creerás en el horóscopo.
Fuente: http://quo.mx/2013/04/16/cerebrum/de-donde-viene-la-frase-toco-madera
No hay comentarios.:
Publicar un comentario