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"Está vivo y bajo custodia"

 


Por José A. Delgado / elnuevodia.com
WASHINGTON – Después de una colosal persecución y búsqueda casa por casa, las autoridades policiales detuvieron anoche al segundo sospechoso de los bombazos del lunes en Boston, casi 20 horas después de que dieron muerte, en un enfrentamiento a tiros que fue respondido con explosivos, a su hermano.

El arresto de Dzhokhar Tsarnaev, de 19 años y quien estaba con heridas seveas probablemente producto del tiroteo en que murió su hermano, se produjo en el número 67 de la calle Franklin de Watertown, donde estaba escondido debajo de la carpa de un bote, cuyos propietarios vieron sangre en la carpa del bote y alertó a la Policía momentos después de que las autoridades habían decidido levantar el estado de sitio que imperó en la municipalidad y en partes de la región de Boston, Massachusetts, durante todo el viernes.
Su hermano, Tamerlan, de 26 años, había sido abatido a tiros cerca de la 1:00 a.m. de ayer viernes, en Watertown, donde se centro la búsqueda de los dos sospechosos, de origen checheno y residentes de Cambridge, Massachusetts, desde hace una década.

“Lo tenemos”, tuiteó anoche el alcalde de Boston, Thomas Menino, dramatizando la sensación de alivio que se apoderó de los más de 2 millones de personas que viven en esa zona metropolitana. “Está vivo y bajo custodia”, dijeron agentes a través del sistema de comunicación de la Policía.
Desde Watertown, las imágenes de las cadenas de televisión recogieron el momento en que vecinos salieron a la calle a aplaudir a los policías y los mismos agentes celebraban el desenlace de la cacería por tierra y aire que se dio en busca de los supuestos autores del primer ataque terrorista en suelo estadounidense desde el 11 de septiembre de 2001.
Tres personas, incluido un niño de 8 años, murieron a causa de las explosiones ocurridas el lunes en el tramo final del Maratón de Boston, un evento deportivo de fama internacional que reunió el pasado lunes, Día de los Patriotas, a más de 23,000 atletas. Más de 170 personas resultaron heridas.
“Se cierra un capítulo de esta tragedia”, dijo el presidente Barack Obama, quien siguió desde la Casa Blanca todo el proceso, al recordar a las víctimas de los bombazos e indicar que el Gobierno federal aún tiene que examinar si los sospechosos tenían alguna asociación con grupos extranjeros.
“¿Por qué jóvenes que crecieron y estudiaron aquí optaron por la violencia?  ¿Cómo planificaron y llevaron a cabo esos ataques?  ¿Recibieron alguna ayuda?”, se cuestionó Obama.

Por 22 horas, cerca de 9,000 agentes, que incluyeron militares, unidades blindadas y operaciones tácticas, desarrollaron el impresionante cerco en Watertown, el pueblo al que fueron a refugiarse los sospechosos después de dar muerte a un policía el jueves en la noche en Cambridge.
Dzhokhar, quien al ser capturado estaba herido, eludió a las autoridades policiales durante casi 20 horas después de que su hermano fue tiroteado por la Policía en medio del intenso intercambio de disparos que los sospechosos devolvieron también con el lanzamiento de varios explosivos.
“Se lanzaron sobre 200 rondas”, señaló el gobernador de Massachusetts, Deval Patrick.
En el proceso, alguno de los sospechosos logró herir de bala a un agente y causarle heridas menores, al parecer como resultado del impacto de los explosivos, a otra decena.

Dzhokhar, descrito desde el jueves como el sospechoso 2 y quien apareció en las imágenes divulgadas el jueves por el FBI con una gorra blanca, logró escapar a pie, internándose en Watertown sin poder ser ubicado hasta después de que la Policía anunciara, alrededor de las 6:00 p.m., que se proponía levantar el toque de queda, la ocupación del pueblo y se limitaría a incrementar durante la noche el patrullaje.
Una media hora más tarde de levantarse la orden del gobernador Patrick para que la gente se quedara encerrada en sus casas, sin embargo, los dueños del bote habrían visto la sangre del segundo sospecho en la carpa de la embarcación en el patio de su residencia.
Originalmente se pensó que el caos del proceso de búsqueda de los sospechosos comenzó cuando ellos robaron una tienda de conveniencia en Cambridge cerca de las 10:20 p.m. del jueves, y  le dieron muerte a un agente del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) que acudió a atender la emergencia.
Pero, la Policía aclaró que la pista de la noche anterior sobre los sospechosos se dio como consecuencia de un ‘carjacking’  y la muerte “viciosa” del agente de MIT, identificado como Sean Collier, de 26 años. Al propietario del vehículo robado, tras mantenerlo secuestrado por unos minutos, los sospechosos lo dejaron libre después de que le indicaron que ellos eran “los autores de los bombazos del Maratón”.
 Agentes federales y locales dieron con los sospechosos en Watertown, donde se originó el impresionante intercambio de disparos y lanzamiento de explosivos que terminó con la muerte de Tamerlan, heridas al agente de tránsito Richard Donohue, de 33 años, y la fuga a pie de Dzhokar.
A ello siguió la ocupación policial del pueblo, una búsqueda casa por casa en 20 calles de Watertown, que tiene una población de 31,000 habitantes y que fue solo una de las localidades de la región de Boston que quedaron virtualmente paralizadas, a causa de la orden del gobernador de que todo el mundo permaneciera en sus viviendas, los comercios permanecieran cerrados y se cancelara el transporte masivo.

“Se trata de un terrorista”, dijo en su momento el jefe de la Policía de Boston, Ed Davis, al reiterar el llamamiento a los ciudadanos para que no salieran de sus casas.
Tamerlan, que se habría bajado del automóvil para hacerle frente a los policías, fue llevado al hospital con múltiples disparos y heridas que se cree también eran producto de explosivos. Poco después se decretó su muerte. Hubo informes, no confirmados, de que Tamerlan tenía explosivos en su cuerpo cuando cayó a manos de la Policía, por lo que se temía que ese fuera también el caso de su hermano.
Toda la cacería que se dio durante casi 24 horas tuvo como detonante la divulgación el jueves por parte del FBI de fotos y un vídeo en el que los hermanos Tsarnaev aparecían cargando bultos que se cree contenían las bombas de fabricación casera.
La emergencia provocó anoche la cancelación de los partidos en Boston de los equipos de béisbol de las Grandes Ligas, los Medias Rojas, y la Liga Nacional de Hockey, los Bruins.
El proceso ahora verdaderamente comienza, mientras, para la jefa de la fiscalía federal de Massachusetts, la boricua Carmen Milagros Ortiz, quien estará a cargo de presentar los cargos en contra del segundo sospechoso, si sobrevive las heridas.

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