Este niño de siete años no puede correr, ni jugar con sus hermanos. Su enfermedad es tan grave que ni siquiera puede reír. Bradley Burhouse tiene un ritmo cardíaco tan acelerado que una carcajada podría provocarle un ataque al corazón. A principios de este mes, fue diagnosticado de taquicardia ventricular que hace que sus latidos sean el doble de los de una persona sana.
Bradley Burhouse ha visto cómo repentinamente su vida ha cambiado de forma drástica. A inicios de este año estaba jugando con uno de sus hermanos cuando sufrió un desmayo.
Fue trasladado al hospital y después de varias pruebas los médicos diagnosticaron su enfermedad, un padecimiento que rara vez sufren los niños, según publica el ’ Daily Mail’.
Ahora lo importante es mantenerse calmado, porque podría sufrir un ataque la corazóny morir de forma súbita ante cualquier actividad que implique una aceleración del ritmo cardíaco.
La taquicardia ventricular provoca que su frecuencia cardíaca en reposo sea de 120 a 200 latidos por minuto, dos veces más rápido que una persona sana.
La taquicardia ventricular es causada por la falla del sistema de señales eléctricas en los ventrículos y estos se contraen a más velocidad de la normal.
Esto hace que el corazón pasa a bombear sangre con más rapidez y los ventrículos no tienen tiempo suficiente para llenar de sangre adecuadamente.
Puede causar dolor de pecho, mareos y desmayos y en los casos más graves puede provocar la muerte.
Para la madre de Bradley, que vive junto a sus otros tres hijos de 14, 12 y 6 años, es muy difícil aceptar la enfermedad de su niño.
"Ahora tenemos que ser muy cuidadosos, evitar que se excite demasiado. Incluso si se está riendo muy fuerte hay que calmarlo y asegurarse de que no se esfuerze."
"Ahora recuerdo como antes cuando corría hacia mí y me decía ’mamá mi corazón está como si fuera a saltar fuera de mi pecho ", cuenta la mujer.
Por el momento, Bradley Burhouse, tendrá que someterse a más chequeos para que los médicos decidan qué tratamiento poner a un paciente tan joven y por ello tan complicado de tratar. /telecinco.es
Bradley Burhouse ha visto cómo repentinamente su vida ha cambiado de forma drástica. A inicios de este año estaba jugando con uno de sus hermanos cuando sufrió un desmayo.
Fue trasladado al hospital y después de varias pruebas los médicos diagnosticaron su enfermedad, un padecimiento que rara vez sufren los niños, según publica el ’ Daily Mail’.
Ahora lo importante es mantenerse calmado, porque podría sufrir un ataque la corazóny morir de forma súbita ante cualquier actividad que implique una aceleración del ritmo cardíaco.
La taquicardia ventricular provoca que su frecuencia cardíaca en reposo sea de 120 a 200 latidos por minuto, dos veces más rápido que una persona sana.
La taquicardia ventricular es causada por la falla del sistema de señales eléctricas en los ventrículos y estos se contraen a más velocidad de la normal.
Esto hace que el corazón pasa a bombear sangre con más rapidez y los ventrículos no tienen tiempo suficiente para llenar de sangre adecuadamente.
Puede causar dolor de pecho, mareos y desmayos y en los casos más graves puede provocar la muerte.
Para la madre de Bradley, que vive junto a sus otros tres hijos de 14, 12 y 6 años, es muy difícil aceptar la enfermedad de su niño.
"Ahora tenemos que ser muy cuidadosos, evitar que se excite demasiado. Incluso si se está riendo muy fuerte hay que calmarlo y asegurarse de que no se esfuerze."
"Ahora recuerdo como antes cuando corría hacia mí y me decía ’mamá mi corazón está como si fuera a saltar fuera de mi pecho ", cuenta la mujer.
Por el momento, Bradley Burhouse, tendrá que someterse a más chequeos para que los médicos decidan qué tratamiento poner a un paciente tan joven y por ello tan complicado de tratar. /telecinco.es
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