05 julio 2011

Hoy es un buen día para corta con el vicio del cigarrillo

Dejar de fumar es un reto que puedes conquistar
Por Camile Roldán Soto / end.croldan@elnuevodia.com
La nicotina te vuelve adicto. Por lo tanto, no es un hábito-como a menudo se quiere hacer ver- sino una adicción. Una fracción de segundo es suficiente para que la nicotina en el cigarrillo provoque en tu cerebro liberar dopamina, el neurotransmisor responsable de producir placer y bienestar. El cuerpo, extasiado en esa sensación de bienestar, pronto te pedirá más. Y mientras te sientes bien, cada célula de tu cuerpo sufre el efecto destructivo de esta adicción que tantos quieren -y muchas veces no saben- cómo abandonar.
Aunque según encuestas del Departamento de Salud, entre el 60 al 70% la mayoría de los fumadores desea dejar de fumar, tan solo un 5% puede lograrlo sin ayuda. El resto tiene que valerse de consejería profesional y asesoría médica.
"Para la mayoría de las personas dejar de fumar es un entrenamiento, igual que prepararse para correr un maratón. Y caerse en el camino es parte del proceso", afirma la doctora Elba Díaz, investigadora del Centro Comprensivo de Cáncer de Puerto Rico (CCC).
Una de las claves para lograr el éxito en ese proceso es identificar qué tipo de fumador eres, precisa la doctora. Hay fumadores más amarrados al efecto físico de la nicotina mientras otros tienen más apego emocional al acto de fumar. Muchas veces se trata de una combinación de ambas cosas, pero es más fácil controlar la parte física que la sicológica. La primera requiere ir regulando la cantidad de nicotina en el cuerpo y la segunda, cambios de conducta, muchas veces profundos.
Muchas personas asocian el fumar con ciertos comportamientos o rituales como tomar café, guiar, la sobremesa, beber alcohol o compartir socialmente. Y esta tendencia, fortalece la dependencia.
Por eso, para romper la adicción es muy útil para el fumador identificar por qué acude al cigarrillo como medio para procurarte alivio o ‘confort’, en lugar de canalizar tu emoción de otra forma que no represente una amenaza a tu salud, precisa la sicóloga y consejera en cesación de fumar, Gabrielle A. Ruiz Tudo.
Aunque el fumador experimente placer o alivio al fumar, la realidad es que se trata de un efecto ficticio. Estudios recientes señalan que los fumadores revelan niveles más altos de estrés en comparación a los no fumadores.
Para dejar el vicio definitivamente, muchos fumadores necesitan durante el proceso reforzar sus destrezas de control de impulsos, del coraje y el estado de ánimo en general. Según la doctora Díaz, no es que los fumadores carezcan de las mismas, sino que se habituaron a depender de la nicotina y sus efectos placenteros.
Por otro lado, señala, "muchas personas no se dan cuenta de que lo que les impide hacer muchos cambios que quieren lograr en su vida -comer mejor, cuidarse más, hacer ejercicio, mejorar su estado de ánimo o control de las tensiones- es precisamente esa atadura emocional, psicológica y física a una adicción como el tabaco".
Al dejar de fumar, una de las sensaciones positivas que más mencionan las personas es la satisfacción de tener control sobre sus impulsos y observar que su comportamiento ya no gira en torno al vicio.
La doctora Díaz precisa que a veces los fumadores se proponen dejar el vicio, pero no emplean las estrategias correctas y es entonces cuando puede comenzar un círculo vicioso de intento y fallo que les hace sentirse muy frustrados. Uno de los errores más comunes en el intento es utilizar métodos como parches o chicles de nicotina sin la debida supervisión médica y, por lo tanto, en cantidades insuficientes que no complacen la demanda de nicotina a la que el cuerpo está acostumbrado.
"Fumar es una adicción y para salir de una adicción se necesita tratamiento", puntualiza.
Adicción en números
10.6 % de la población de Puerto Rico fuma.
39% de la población LGBT es fumadora
14 de cada 100 hombres son fumadores.
8 de cada 100 mujeres son fumadoras.
El vicio según el estado civil:
20% - parejas que conviven
15.8% - divorciados
14.8% - nunca casados
El vicio según la edad:
16.5% -25 a 34 años
12.9% - 45 a 54 años
12.2%- 18 a 24 años
13.7% - No han compleado escuela superior
Apoyo en línea
Ese respaldo que puedes necesitar cuando te propones dejar de fumar está disponible vía telefónica y gratuito a través del 1-877-335-2567. La línea de ayuda ¡Déjalo Ya! se estableció en el 2004 y desde entonces ha asistido a unos 5,400 fumadores.
Entre esta población las principales razones para abandonar el tabaco han sido para mejorar la salud (88%), eliminar el gasto en cigarrillos ( 33%) y proteger la salud de los hijos (18%). La mayoría (28%)tomó la decisión entre los 45 a 54 años de edad. Y la mayor parte de los participantes 54% son del género femenino.
Según estadísticas de 2009, la mayoría de los usuarios reportó sentirse deprimido (63%), con poco interés o motivación (59%) o con problemas de insomnio (47%).
Profesionales debidamente entrenados identifican con los fumadores sus necesidades para mantenerse alejados del vicio, les ofrecen apoyo y además seguimiento para asegurar que alcanzan su meta, aún un año después de iniciar el proceso. Sin costo alguno, los participantes reciben material educativo relacionado a los efectos nocivos del cigarillo e información actualizada sobre los métodos para lograr dejarlo. Para orientarte o matricularte en el programa solo tienes que llamar en horario de 9:00 a.m. a 9:00 p.m. de lunes a viernes y de 9:00 a.m. a 6:00 p.m. los fines de semana y días feriados.
Si lo dejas
• Reducirá catarros y molestias en la garganta.
• Minimizará tu probabilidad de padecer cáncer.
• Aminorará tu riesgo de padecer trombosis o embolias cerebrales.
• Esfumará el mal aliento.
• Despejará el mal olor de tu ropa, tu casa y tu persona.
• Desaparecerá el color amarillento de tus manos y uñas.
• Mejorará la hidratación de tu piel, su tersura y tendrás menos arrugas.